
El Festival Mueca clausura su 24ª edición premiando la vanguardia internacional y el talento local
La vigésimo cuarta edición del Festival Mueca en Puerto de la Cruz concluyó premiando la excelencia internacional de la compañía australiana Circa y la trayectoria del colectivo local La Pandilla.
La reciente clausura de la vigésimo cuarta edición del Festival de Arte en la Calle Mueca, celebrada en Puerto de la Cruz, ha dejado un balance marcado por el reconocimiento a la excelencia internacional y el arraigo local, según ha informado la organización del evento. Este encuentro, consolidado como una cita ineludible en el calendario cultural de Canarias, ha puesto el broche final a su programación con la entrega de sus galardones anuales.
El jurado ha decidido reconocer la propuesta de la formación australiana Circa, titulada Wolf, destacando la ejecución técnica y el enfoque actual de su puesta en escena. Este galardón subraya la apuesta del festival por integrar lenguajes escénicos de vanguardia que logran una respuesta directa por parte de los espectadores. La presencia de compañías de esta envergadura refuerza la posición de Puerto de la Cruz como un nodo estratégico para las artes de calle, un sector que en España ha experimentado una profesionalización creciente, pasando de ser una actividad de exhibición informal a convertirse en un motor de dinamización urbana y cohesión social.
En paralelo a este reconocimiento internacional, la organización ha querido poner en valor la trayectoria del colectivo local La Pandilla. La concesión del Premio Especial Mueca responde a una voluntad de gratitud institucional hacia aquellos agentes que han cimentado la identidad del festival. La distinción subraya la importancia de la participación ciudadana y el tejido asociativo en la sostenibilidad de los proyectos culturales a largo plazo, un factor determinante para que eventos de esta naturaleza logren trascender su carácter efímero y se integren en el ADN del municipio. Con este cierre, el festival reafirma su doble vocación: servir como escaparate de la creación global y, al mismo tiempo, actuar como un catalizador de la identidad comunitaria del norte de Tenerife.