Librería solidaria en Puerto de la Cruz: libros donados financian proyectos sociales y educativos.

Librería solidaria en Puerto de la Cruz: libros donados financian proyectos sociales y educativos.

Recurso: Diario de Avisos

La librería de Manos Unidas en Puerto de la Cruz transforma libros donados en proyectos sociales y educativos globales, ofreciendo ejemplares a precios simbólicos y atrayendo a más público en su nueva y visible ubicación.

En el número 23 de la calle Iriarte, esquina Esquivel, en Puerto de la Cruz, los libros cobran una nueva vida y se transforman en proyectos sociales, educativos o medioambientales para diferentes partes del mundo.

Se trata de la librería de Manos Unidas. Hasta hace unos dos meses, funcionaba en la Casa de los Agustinos, donde la ONG organizaba su tradicional mercadillo. La compra del edificio por parte del Cabildo de Tenerife obligó a un cambio de ubicación que, al final, ha sido positivo. El nuevo local abrió en septiembre y, desde entonces, las visitas no han dejado de aumentar, especialmente ahora con la cercanía de la Navidad.

"La afluencia ha cambiado respecto a antes. En la antigua ubicación, la librería estaba en el patio, más escondida. Ahora es más visible y, por eso, viene más gente, sobre todo porque buscan material concreto", explica Margarita González Carrillo, encargada del mercadillo. Ella trabaja junto a un equipo de voluntarios que se van turnando cada día.

Todos los libros son donaciones y su precio es muy bajo, casi simbólico. Se fija según el estado del libro, pero nunca superan los cinco euros.

"Puede haber alguno que cueste un poco más si es un libro muy especial o antiguo y está en perfecto estado", aclara Ricardo Richter, representante comarcal de Manos Unidas. Al recoger los libros, lo primero que comprueban es su estado.

Hay libros de todos los géneros: cuentos, novelas, policíacos, de ciencia ficción, historia, poesía, ensayo, y también para niños y jóvenes. En una estantería se pueden encontrar libros en varios idiomas, sobre todo en inglés y alemán, pero también en italiano y danés.

Como en cualquier mercadillo, aquí se encuentran cosas únicas. Libros descatalogados que son un tesoro para los coleccionistas. Los dos últimos vendidos fueron cómics de Mortadelo y Filemón y una trilogía sobre Puerto de la Cruz que ya no se encuentra en ningún otro sitio, según Ricardo.

Al ser una ONG vinculada a la Iglesia Católica, llama la atención encontrar un ejemplar del Corán en la sección de religión. "Porque es un libro", responde Ricardo. Él cuenta que, durante los 13 años que trabajó en la biblioteca municipal, mucha gente preguntaba por el Corán durante el Ramadán.

El local tiene un encanto especial. Hay colecciones de revistas, algunas de los años 80, discos de vinilo y objetos relacionados con el mundo de los libros, como gafas, libretas, maletas, mochilas, lápices, una máquina de escribir o un gramófono, que se venden muy rápido.

Margarita comenta que mucha gente compra los libros, los lee y luego los devuelve. Es algo que hacen a menudo los turistas mientras están en la ciudad. Además de comprar, la gente puede donar libros, porque cada vez que se entrega un libro, "la historia continúa". Cada libro donado sigue su camino, y lo más importante es que todo el dinero recaudado se destina a proyectos sociales que ayudan a cambiar el mundo. Cada delegación elige cada año una iniciativa relacionada con el medio ambiente y el cambio climático, el agua y el saneamiento, la educación, la alimentación, la salud, los derechos de las mujeres o los derechos humanos en general, y debe conseguir fondos para llevarla a cabo. El último proyecto fue la construcción de una escuela infantil en Camboya. Actualmente, están trabajando en una iniciativa para fomentar la inclusión social y laboral de la población de Wau, una ciudad de Sudán del Sur que ha recibido muchos refugiados debido a la guerra.

"También ayudamos a que las casas se liberen de libros, porque mucha gente no sabe qué hacer con ellos y casi no quedan librerías donde poder dejarlos en Puerto de la Cruz", afirma Ricardo.