
Piden diez años de cárcel para un taxista en Adeje por agredir sexualmente a una turista
La Fiscalía solicita diez años de prisión para un taxista de Adeje acusado de agredir sexualmente a una turista alemana en 2022 tras desviar la ruta hacia una zona aislada.
La Fiscalía de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado una pena de diez años de prisión para un profesional del sector del taxi en Adeje, al que se le atribuye un delito de agresión sexual cometido contra una turista de nacionalidad alemana durante el verano de 2022. Tal y como ha trascendido a través de la documentación judicial, el Ministerio Público fundamenta su petición en un relato de hechos que sitúa el origen del suceso en la salida de un establecimiento de ocio nocturno, desde donde la víctima tomó el vehículo con la intención de trasladarse al alojamiento vacacional en el que se hospedaba junto a sus progenitores.
Este caso pone de relieve la vulnerabilidad en el transporte público discrecional, un ámbito que, en zonas de alta afluencia turística como el sur de Tenerife, requiere de protocolos de seguridad reforzados. El escrito de acusación subraya que el conductor, quien cuenta con un historial previo por delitos vinculados a la violencia de género, habría desviado la ruta establecida hacia una zona aislada. Según la tesis fiscal, el procesado ignoró la resistencia verbal y física de la pasajera, empleando la intimidación física para consumar la agresión.
La relevancia jurídica de este procedimiento radica no solo en la gravedad de los hechos imputados, sino también en la reincidencia del acusado, un factor que suele ser determinante en la valoración de la peligrosidad delictiva por parte de los tribunales. La Audiencia Provincial ha fijado la vista oral para los días 27 y 28 de abril, fechas en las que se dirimirá la responsabilidad penal del taxista tras la exposición de las pruebas periciales y los testimonios recabados durante la fase de instrucción. Este juicio se enmarca en un contexto de creciente preocupación social por la seguridad de las mujeres en el entorno del ocio nocturno, donde la confianza depositada en los servicios de transporte público se ve quebrada por episodios de esta naturaleza.