Fiscalía retira cargos a cuidadora de anciana; herederas mantienen la acusación.

Fiscalía retira cargos a cuidadora de anciana; herederas mantienen la acusación.

Recurso: El Día

La Fiscalía ha retirado los cargos de apropiación indebida contra la cuidadora de una anciana tras la validación de un documento de voluntades, si bien la acusación particular de las herederas mantiene los cargos por estafa agravada.

La Fiscalía ha retirado los cargos de apropiación indebida contra la cuidadora de una anciana de 94 años, a quien asistió durante los últimos ocho años de su vida, según ha trascendido en el juicio celebrado recientemente. Inicialmente, el Ministerio Público solicitaba dos años de prisión y la restitución de 77.000 euros, cantidad que la acusada había extraído de las cuentas de la fallecida. La decisión de retirar la acusación se produjo después de que la cuidadora presentara un documento de voluntades y el notario que lo redactó ratificara que la anciana le había otorgado poderes para administrar sus bienes.

A pesar del cambio de postura de la Fiscalía, la abogada de las herederas de la anciana mantiene la acusación contra la cuidadora y su marido, imputándoles delitos de apropiación indebida y estafa agravada, por los que pide 12 años de prisión para cada uno. La defensa de la cuidadora se fundamenta en la voluntad expresa de la fallecida, quien, según su testimonio, le habría instado a disponer de la totalidad de los fondos, manifestando su deseo de no dejar herencia. Esta instrucción habría llevado a la realización de reformas en la vivienda de la cuidadora, donde la anciana pasó sus últimos meses.

Los hechos revelan una compleja trama familiar y patrimonial. La anciana, cuya salud se deterioró, contrató a la acusada para su cuidado. En 2023, la mujer otorgó poderes a su cuidadora para gestionar sus cuentas y solicitó la presencia de un notario para formalizar un documento en el que expresaba su deseo de que ni sus nietas ni su exnuera asistieran a su funeral. El notario confirmó en sede judicial que la anciana se encontraba en plenas facultades mentales al momento de la firma, validando así la autenticidad de sus disposiciones.

Antes de su fallecimiento, la anciana procedió a la venta de dos propiedades: una vivienda de dos plantas por 50.000 euros y otra casa en Tajao por 27.000 euros. Posteriormente, se trasladó a vivir con su cuidadora.

El conflicto sucesorio se enmarca en un historial de tensiones familiares. Las denunciantes son dos nietas, cuyo padre, hijo de la fallecida, se separó de su madre en 2008 por malos tratos. La familia residía en una vivienda de dos plantas, con la abuela en la planta baja. Tras la separación, el padre de las nietas se mudó con su madre hasta su propio fallecimiento. La exnuera y sus hijas permanecieron en la planta superior, cuyo usufructo les fue otorgado por sentencia, aunque posteriormente abandonaron la propiedad y la relación familiar se interrumpió. Cabe destacar que la planta superior había sido construida por el matrimonio antes de su separación, mientras que la planta baja y el solar eran propiedad de la anciana. Tras la muerte de su hijo, la anciana intentó registrar toda la finca a su nombre, pero su nuera la denunció y ganó un juicio por estafa. La cuidadora afirmó conocer únicamente a una de las nietas, quien supuestamente la habría insultado y denunciado, acusándola de secuestrar a la abuela y de ocupar ilegalmente la vivienda.