
Carceleros españoles protestan contra la videovigilancia total: ¿desprecio al profesionalismo?
En las prisiones españolas ha estallado el descontento debido a una nueva instrucción que obliga a instalar cámaras de vigilancia en los lugares de almacenamiento de equipos especiales, lo que el sindicato considera una muestra de desconfianza hacia el personal.
En las cárceles españolas se está gestando un descontento. Algunos trabajadores se quejan de sentirse bajo el control constante del Ministerio del Interior. La razón es una nueva instrucción que obliga a instalar cámaras de vigilancia en los lugares donde se guardan los medios especiales.
Se trata de porras de goma y esposas que se utilizan cuando es necesario calmar a los presos violentos.
Según la instrucción nº 4/2022, la dirección quiere saber cuándo, dónde y en qué circunstancias se aplican estos objetos a los reclusos.
Pero estos no son los únicos lugares donde aparecerán cámaras. También está previsto instalarlas en las salas de cacheo y en las celdas de aislamiento temporal.
El sindicato "Tu desprecio puede matarme" (TAMPM) considera que, de este modo, el Ministerio del Interior demuestra que no le preocupa la seguridad real en las cárceles, sino sólo el deseo de controlar al personal.
El representante del sindicato, Nacho Fernández, dice que el gobierno planea gastar dinero en cámaras en los armarios donde se guardan las porras y las esposas para grabar cómo las utilizan los trabajadores.
Considera que esto es inaceptable y lo califica de otro golpe a la dignidad y profesionalidad de los trabajadores del sistema penitenciario.
Fernández está convencido de que este dinero estaría mejor gastado en la instalación de cámaras en diferentes pabellones de la prisión para prevenir peleas, robos, consumo de drogas y ataques al personal.
Otras fuentes confirman que no hay cámaras en las zonas comunes de los pabellones para controlar a los presos. El sindicato critica que, en cambio, las autoridades gasten dinero en "espiarnos; es simplemente indignante".
El representante del sindicato recuerda que cada caso de registro con desnudo o uso de porras y esposas se comunica "inmediatamente" al juzgado que controla la actividad de las cárceles. Según él, "la transparencia está garantizada".
El sindicato "Tu desprecio puede matarme" afirma que, gracias a la profesionalidad de los trabajadores, la mayoría de los conflictos se resuelven sin el uso de la fuerza.
Por lo tanto, en opinión de su representante, no tiene sentido "criminalizar a quienes garantizan la seguridad en las cárceles cada día".
Añade que "quienes trabajan en las cárceles españolas no merecen este trato ni ser olvidados; merecemos respeto, recursos, apoyo y seguridad" para realizar nuestro trabajo.