El Papa se reunirá en El Hierro con entidades sociales para visibilizar la crisis migratoria en la ruta atlántica

El Papa se reunirá en El Hierro con entidades sociales para visibilizar la crisis migratoria en la ruta atlántica

Recurso: El Día

El próximo 12 de junio, representantes de diversas entidades sociales se reunirán en El Hierro para visibilizar ante la máxima autoridad eclesiástica la labor humanitaria y de acogida desarrollada frente a la crisis migratoria en la ruta atlántica.

La gestión de la crisis migratoria en la ruta atlántica, uno de los desafíos humanitarios más complejos de la última década en España, vivirá un episodio de especial relevancia institucional el próximo 12 de junio. Según ha trascendido en medios locales, el papa León XIV mantendrá un encuentro en la plaza del Cristo con representantes de cuatro entidades sociales —Cáritas, Don Bosco, Fundación Buen Samaritano y Corazones Naranjas—, un acto que busca visibilizar la labor de asistencia en la isla de El Hierro, epicentro de la llegada de embarcaciones precarias.

Este encuentro, que sustituye a una visita directa a los muelles de La Restinga, pone el foco en la red de apoyo civil y religiosa que ha sostenido la atención a los recién llegados. La figura del sacerdote Darwin Rivas, párroco en la isla desde hace seis años, se ha convertido en un testimonio clave para comprender la magnitud de este fenómeno. Rivas, quien ha compaginado su labor pastoral con el voluntariado en emergencias, subraya que el perfil de quienes arriban a las costas canarias responde a personas con formación que emprenden el viaje como una estrategia de supervivencia familiar, lejos de la imagen de desamparo absoluto que a menudo se proyecta.

El contexto en El Hierro es singular: con una población residente de apenas 7.000 personas, la isla ha gestionado la llegada de aproximadamente 40.000 migrantes en los últimos años. Esta desproporción ha obligado a los servicios de emergencia y a la sociedad civil a improvisar recursos de acogida en infraestructuras como pabellones deportivos o antiguos conventos, estableciendo un protocolo de triaje inicial en el muelle que precede al traslado de los migrantes a Tenerife tras 72 horas.

La labor de Rivas, que incluye la mediación lingüística básica y el acompañamiento psicológico en situaciones de extrema crudeza —como el fallecimiento de menores durante la travesía—, refleja la tensión entre la vocación humanitaria y la realidad de un sistema de acogida que, a menudo, se ve desbordado. El sacerdote destaca que, para la mayoría de estas personas, el archipiélago no es el destino final, sino un punto de tránsito hacia otros países europeos donde cuentan con redes de apoyo.

Más allá de la dimensión religiosa, el evento del 12 de junio subraya la importancia de la integración local. La colaboración entre las fuerzas de seguridad y el tejido asociativo, como la ONG Corazón Naranja, ha sido fundamental para evitar que la presión migratoria derive en una fractura social, promoviendo en su lugar una respuesta basada en la convivencia y el apoyo mutuo. La visita papal, aunque limitada a un acto protocolario, sirve como altavoz para una realidad que, pese a la reducción reciente en el flujo de llegadas, sigue marcando la agenda social y política de las Islas Canarias.