
Tenerife acogerá la misa de despedida del papa León XIV con un despliegue histórico para 50.000 fieles
El papa León XIV concluirá su visita a España el próximo 12 de junio con una multitudinaria eucaristía en el puerto de Santa Cruz de Tenerife que contará con la presencia histórica de las imágenes del Cristo de La Laguna y la Virgen de Candelaria.
La visita del papa León XIV a España culminará con un evento de dimensiones logísticas sin precedentes para la Diócesis de Tenerife. Según ha trascendido a través de las informaciones publicadas recientemente, el puerto de Santa Cruz de Tenerife será el escenario, el próximo 12 de junio, de la eucaristía de acción de gracias que pondrá el broche final a un itinerario que incluirá paradas previas en Madrid, Barcelona y Gran Canaria.
La magnitud del despliegue organizativo responde a la voluntad de la Iglesia de integrar elementos identitarios del archipiélago en un acto de alcance internacional. Bajo la supervisión del delegado de Liturgia de la Diócesis, Francisco Hernández, los preparativos se encuentran en una fase avanzada de coordinación con la Santa Sede. De hecho, está prevista la llegada del arzobispo Diego Ravelli, maestro de ceremonias vaticano, para validar los aspectos técnicos y litúrgicos sobre el terreno el próximo mes de mayo.
El operativo contempla una asistencia estimada de cincuenta mil personas, lo que ha obligado a diseñar un plan de distribución de la comunión que movilizará a cuatrocientos ministros extraordinarios y a unos dos mil voluntarios. Para facilitar la logística en el recinto portuario, se habilitarán ocho estructuras específicas para el resguardo de las formas consagradas, mientras que el personal de apoyo portará distintivos visuales —paraguas— para garantizar la fluidez del tránsito de los fieles.
Desde una perspectiva protocolaria, la ceremonia contará con la presencia del obispo de la diócesis anfitriona, Eloy Santiago, quien ejercerá como primer concelebrante y tendrá a su cargo el discurso de agradecimiento institucional al pontífice. El altar será servido por nueve seminaristas, acompañados por un cuerpo de clero que integrará a unos doscientos sacerdotes locales, además de otros tantos procedentes de Las Palmas y de la península, junto a una nutrida representación de la jerarquía eclesiástica.
El carácter simbólico de la despedida se materializará mediante la presencia de las imágenes del Cristo de La Laguna y la Virgen de Candelaria, cuya coincidencia en un mismo espacio público constituye un hito histórico. Asimismo, el ajuar litúrgico —que incluye cientos de casullas, albas y estolas, además de copones con diseños alegóricos— ha sido objeto de una minuciosa revisión por parte de la Conferencia Episcopal Española y las autoridades romanas para asegurar la coherencia estética y teológica del acto.
Este evento se enmarca en un periodo de intensa actividad para la comunidad católica canaria, que ha vivido recientemente procesos de relevo episcopal y ordenaciones de gran impacto social. La complejidad de la organización, que trasciende la gestión de una celebración ordinaria, refleja el interés de la institución por proyectar una imagen de cercanía con la realidad insular, manteniendo al mismo tiempo el rigor formal que caracteriza a las visitas pontificias de Estado.