
Una cruz hecha con restos de cayucos presidirá el acto del Papa en La Laguna como símbolo de la crisis migratoria
La visita del Papa a Tenerife contará con una cruz elaborada a partir de restos de cayucos, un símbolo de la crisis migratoria en la ruta atlántica que busca visibilizar el drama humanitario durante el acto central en La Laguna.
La visita del papa León XIV a Tenerife este viernes no solo constituye un hito institucional para el archipiélago, sino que se ha articulado en torno a un potente ejercicio de memoria colectiva. Según informa el diario El Día, el acto central en la plaza del Cristo de La Laguna contará con un elemento litúrgico de alta carga simbólica: una cruz confeccionada íntegramente a partir de restos de embarcaciones precarias que arribaron a las costas de Los Cristianos y La Restinga.
Este objeto, más allá de su función ceremonial, actúa como un recordatorio material de la crisis humanitaria en la ruta atlántica. La pieza es el resultado de una iniciativa impulsada por las Delegaciones de Misiones y Migraciones de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, que buscaba transformar los vestigios de la travesía migratoria en un símbolo de concienciación social. La construcción fue encargada a los artesanos Miguel Hernández González y su hijo, quienes trabajaron la madera original —incluyendo la quilla de los cayucos— para preservar las marcas del desgaste marino y las huellas del uso, evitando cualquier tratamiento que ocultara su procedencia.
La trayectoria de este objeto ha sido extensa antes de su encuentro con el Pontífice. La cruz ha recorrido diversos enclaves eclesiásticos y sociales, destacando su presencia en el Vía Crucis de la Semana Santa de 2025, donde fue portada por personas de confesión musulmana, un gesto que subrayó la dimensión universal del sufrimiento humano en el mar. La complejidad técnica de su elaboración, marcada por la dureza de los materiales y la presencia de elementos metálicos originales, refleja la precariedad de las naves empleadas por quienes intentan alcanzar Europa.
El impacto de esta iniciativa ha trascendido el ámbito local. La misma materia prima fue utilizada para elaborar el pectoral del obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xabier Gómez, entregado por la Diócesis Nivariense en noviembre de 2024 como reconocimiento a su labor en la pastoral migratoria. Este símbolo, que el prelado exhibió recientemente durante la estancia del Papa en Barcelona, refuerza la narrativa de una Iglesia que busca integrar la realidad de las fronteras en su liturgia.
Mientras el Pontífice se reúne con representantes del tercer sector y migrantes, la presencia de esta cruz en el escenario de La Laguna subraya la voluntad de la diócesis de situar el drama migratorio en el centro del debate público. Por su parte, Miguel Hernández, artífice de la pieza, vivirá la jornada desde una perspectiva distinta, participando como ministro extraordinario de la comunión en la eucaristía que se celebrará en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, cerrando así un ciclo personal y profesional vinculado a la acogida y la memoria.