León XIV visita el centro de acogida de Las Raíces en Canarias y respalda la gestión migratoria

León XIV visita el centro de acogida de Las Raíces en Canarias y respalda la gestión migratoria

Recurso: El Día

La visita del Papa al centro de acogida Las Raíces en Canarias refuerza el compromiso de la Iglesia con la gestión migratoria y reivindica la dignidad humana frente a la crisis en la frontera sur europea.

La reciente visita de León XIV al Dispositivo de Acogida Humanitaria de Emergencia Las Raíces, en Canarias, trasciende el gesto protocolario para situarse como un espaldarazo simbólico a la gestión de la crisis migratoria en la frontera sur europea. Según adelanta la información difundida sobre el encuentro, el Pontífice recorrió las instalaciones gestionadas por la asociación Accem, un centro que desde su puesta en marcha en 2021 ha prestado asistencia a más de 54.000 personas, consolidándose como un nodo crítico en la red de atención estatal.

El análisis de esta jornada revela una intención clara por parte de la Santa Sede de vincular la realidad migratoria con la memoria histórica de España. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, presente en el acto, aprovechó el marco para recordar el pasado emigrante de la sociedad española, una perspectiva que busca normalizar la acogida institucional como un deber compartido. Este enfoque se vio reforzado por las intervenciones de los propios usuarios del centro, como Theodor y Bousso, quienes pusieron rostro a las causas estructurales —violencia, precariedad y falta de expectativas— que fuerzan el desplazamiento humano desde el continente africano.

Desde una perspectiva sociopolítica, la elección de este enclave no es baladí. Canarias se mantiene como el epicentro de una presión migratoria constante que pone a prueba la capacidad de respuesta de las administraciones. El director del centro subrayó que el dispositivo no solo ofrece alojamiento y acompañamiento básico, sino que actúa como un espacio de transición donde se dirimen trayectorias vitales marcadas por la incertidumbre. La visita, presentada por Monseñor Eloy Santiago, sirvió para poner en valor el trabajo de los profesionales que sostienen el sistema, a menudo bajo condiciones de alta exigencia.

En su alocución, León XIV recurrió a figuras históricas como el Hermano Pedro y San José de Anchieta para trazar un paralelismo entre los santos canarios y los migrantes actuales, presentándolos a todos como peregrinos en tránsito. El Papa, que se dirigió a los presentes en francés, enfatizó la necesidad de que los recién llegados integren su bagaje cultural en la sociedad de acogida, promoviendo una visión de la migración como un proceso de enriquecimiento mutuo.

El acto concluyó con un mensaje de carácter pastoral que, sin embargo, no eludió la lectura social: la reivindicación de la dignidad humana frente a las fronteras. Al finalizar su recorrido por las carpas y saludar a los asistentes, el Pontífice dejó una impronta de cercanía, reafirmando el compromiso de la Iglesia con un dispositivo que, más allá de las cifras, sigue siendo el primer punto de contacto para miles de personas que buscan una oportunidad en suelo europeo.