
El Papa León XIV insta en Canarias a transformar el turismo y frenar la tragedia migratoria en el Atlántico
El Papa León XIV concluyó su visita a Canarias instando a transformar el Atlántico en un espacio de solidaridad y a redefinir el turismo más allá de la rentabilidad económica frente a la crisis migratoria que atraviesa el archipiélago.
Tal y como recoge la información difundida sobre el periplo apostólico de León XIV en España, la última escala del Pontífice en Tenerife ha estado marcada por una notable alteración en el cronograma oficial, registrándose un retraso de sesenta minutos en el inicio de la ceremonia eucarística. Este contratiempo se produjo tras una jornada intensa que comenzó en Gran Canaria y continuó con un traslado a La Laguna, centrada en el fenómeno migratorio.
El mensaje central de la homilía ha servido para contraponer dos realidades que definen la idiosincrasia actual de las Islas Canarias: la pujanza de su industria turística y la tragedia humanitaria de la ruta atlántica. El Papa ha instado a trascender la lógica mercantilista, advirtiendo contra la tendencia contemporánea de ofrecer soluciones efímeras a las inquietudes existenciales. En este sentido, ha instado a los agentes económicos y sociales a entender el turismo no exclusivamente como un motor de rentabilidad, sino como un vector de intercambio cultural y humano.
La alocución papal ha adquirido un tono de denuncia al abordar la crisis migratoria. León XIV ha reconocido la labor de las instituciones y la ciudadanía canaria en la recepción de personas que arriban a sus costas en condiciones de extrema vulnerabilidad. Su discurso ha buscado resignificar el papel del océano, instando a que el Atlántico deje de ser un espacio de exclusión y muerte para transformarse en un escenario de solidaridad.
Este posicionamiento del Pontífice no es baladí, pues se produce en un momento de alta tensión política en España respecto a la gestión de los flujos migratorios y la presión sobre los servicios de acogida en el archipiélago. Al invocar la herencia intelectual de su predecesor, Francisco, León XIV ha subrayado la urgencia de una ética social que no se deje arrastrar por la inmediatez, situando a Canarias como un espejo de las contradicciones globales entre el bienestar del visitante y la precariedad de quien busca refugio. La visita concluye, por tanto, con un llamamiento a la fraternidad que interpela directamente a la responsabilidad de las autoridades y de la sociedad civil ante la dualidad de sus fronteras.