La visita del papa a Canarias pondrá el foco en la crisis migratoria y la exclusión social

La visita del papa a Canarias pondrá el foco en la crisis migratoria y la exclusión social

Recurso: El Día

La próxima visita del papa a Canarias, financiada con fondos públicos y apoyo eclesiástico, busca visibilizar la crisis migratoria en la ruta atlántica y la precaria situación socioeconómica del archipiélago.

La próxima visita del papa a España, centrada en la realidad migratoria que atraviesa el archipiélago canario, ha comenzado a perfilar sus ejes discursivos y logísticos. Según la información facilitada por la Conferencia Episcopal Española, el viaje responde a una invitación formal del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, con el propósito de proyectar una mirada internacional sobre la ruta atlántica, un trayecto que las autoridades eclesiásticas califican como uno de los más peligrosos del mundo.

El contexto socioeconómico de las islas, marcado por una pobreza estructural que afecta a una cuarta parte de su población, fue el eje central de las intervenciones de los representantes de la Iglesia. Cayi Suárez, responsable de Cáritas en Gran Canaria, subrayó que el 25,5% de los habitantes del archipiélago se encuentra en situación de exclusión social, un escenario que se solapa con la llegada constante de personas migrantes. En este sentido, la organización ha puesto el foco en la necesidad de transitar de la emergencia a la inserción laboral, denunciando las secuelas físicas y psicológicas —incluyendo mutilaciones y trastornos de salud mental— que sufren quienes logran alcanzar la costa.

Desde el ámbito diocesano, los obispos de Canarias y Tenerife, José Mazuelos y Eloy Santiago, respectivamente, han defendido la labor de acogida como un imperativo ético. El obispo de Tenerife recordó la presión asistencial que soportan puntos críticos como el muelle de La Restinga, en El Hierro, que durante el ejercicio anterior recibió a 25.000 personas en una isla con apenas 9.000 habitantes. Por su parte, Mazuelos insistió en la urgencia de combatir las redes de tráfico de personas y fomentar la cooperación con los países de origen, abogando por vías de migración regular que permitan una integración digna en el mercado laboral, especialmente en sectores como la hostelería y los cuidados.

En cuanto a la gestión de la visita, la transparencia financiera ha sido un punto de interés. El obispo de Tenerife confirmó que el Gobierno autonómico aportará un millón de euros, mientras que el Cabildo de Tenerife contribuirá con medio millón. Estas cifras han sido comparadas por el prelado con otras partidas presupuestarias, como los 750.000 euros destinados a eventos culturales, subrayando que la visita papal no conlleva el pago de entradas. Los responsables eclesiásticos han garantizado que las cuentas serán públicas una vez finalizado el evento y que cualquier excedente se destinará a proyectos sociales, como la creación de un centro de día para personas sin hogar en La Laguna.

La Iglesia también ha hecho balance de sus programas de acompañamiento. Cáritas ha atendido a más de 1.100 personas en lo que va de año en la diócesis de Gran Canaria, donde el 50% de los migrantes se encuentra en situación administrativa irregular. A través de los denominados "corredores de hospitalidad", una iniciativa que busca evitar que los jóvenes extutelados caigan en redes de prostitución o sinhogarismo al cumplir la mayoría de edad, se ha logrado asistir a medio centenar de personas en los últimos años. Con 1.200 voluntarios ya movilizados, la organización espera que la visita papal sirva para visibilizar la realidad de quienes, tras cruzar el Atlántico, buscan en España una oportunidad de vida.