La Policía impide una pedida de mano en una zona de riesgo por el fuerte oleaje en Tenerife

La Policía impide una pedida de mano en una zona de riesgo por el fuerte oleaje en Tenerife

Recurso: Diario de Avisos

La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife impidió que un turista accediera a una zona costera restringida por el fuerte oleaje de la borrasca Therese, donde pretendía realizar una propuesta de matrimonio.

La borrasca Therese ha puesto a prueba los protocolos de seguridad en el archipiélago canario, donde las autoridades han intensificado la vigilancia para evitar incidentes derivados del fuerte oleaje. Tal y como recoge la información publicada por medios locales, la gestión de riesgos en el litoral de Anaga, en Tenerife, ha dejado una anécdota que ilustra la dificultad de hacer cumplir las restricciones de acceso en zonas de alta peligrosidad durante episodios de meteorología adversa.

La intervención de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife en el Roque de las Bodegas, Almáciga y Benijo, efectuada poco antes de las 18:00 horas de la pasada jornada, responde a la necesidad de salvaguardar la integridad física de los ciudadanos ante el estado del mar. En este contexto, los agentes interceptaron a un ciudadano ucraniano de 27 años que intentaba vulnerar el perímetro de seguridad establecido. El joven, que se encontraba en la isla en calidad de turista, pretendía acceder a la zona restringida con el propósito de formalizar una propuesta de matrimonio a su pareja, llegando a mostrar a los efectivos el anillo y los preparativos de un picnic como argumento para intentar eludir la prohibición.

Más allá del carácter singular del suceso, el episodio subraya la complejidad de la labor policial en entornos naturales de difícil control durante alertas meteorológicas. La normativa vigente faculta a los cuerpos de seguridad para restringir el paso en áreas costeras cuando las condiciones marítimas suponen una amenaza directa para la vida. En este caso, tras identificar a la pareja mediante sus pasaportes y explicarles los peligros inherentes al oleaje creciente, los agentes instaron a los turistas a desistir de su intención y buscar un emplazamiento alternativo que no contraviniera las medidas de seguridad vigentes.

Este tipo de situaciones pone de relieve la importancia de la concienciación ciudadana sobre los riesgos naturales en Canarias, donde la orografía y la fuerza del Atlántico exigen un cumplimiento estricto de las directrices de las autoridades. La actuación policial, centrada en la prevención, logró evitar una exposición innecesaria al peligro en un momento en que la borrasca Therese mantiene a los servicios de emergencia en alerta constante en todo el archipiélago.