
Rescatan a un perro en estado de abandono en una infravivienda de Añaza y activan protocolos de protección al menor
La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife ha rescatado a un perro en estado de desnutrición en una infravivienda de Añaza, activando además los servicios sociales para proteger a un menor de diez meses que residía en el mismo entorno.
La intervención policial en la zona costera de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife, ha puesto de manifiesto una preocupante intersección entre la vulnerabilidad animal y la precariedad habitacional. Tal y como recoge la información difundida por la Policía Local de la capital tinerfeña, agentes de la unidad de Protección del Entorno Urbano (Proteu) han formalizado una denuncia tras localizar a un ejemplar de raza American Bully en condiciones de grave deterioro físico y falta de salubridad.
El operativo, que contó con la colaboración técnica del Albergue Comarcal Valle Colino debido a la clasificación del can como animal potencialmente peligroso, se desarrolló en un entorno de difícil acceso próximo a la playa del Muerto. Durante la inspección de la infravivienda, los efectivos hallaron al animal encadenado en el exterior, carente de hidratación y con una evidente pérdida de masa muscular. Aunque una mujer presente en el lugar se identificó como responsable del perro, la titularidad legal del mismo recae sobre una criadora, un aspecto que añade complejidad a la cadena de custodia y responsabilidad civil.
Más allá de la situación del American Bully —que ha sido trasladado al centro de acogida comarcal— y del hallazgo de otros dos animales, un perro y un gato, en el interior del inmueble, el caso ha derivado en una actuación de carácter social. Los agentes han solicitado la intervención de los servicios municipales de Atención Social para evaluar las condiciones de vida de un menor de diez meses que reside en la misma vivienda.
Este suceso subraya la importancia de la aplicación estricta de las ordenanzas municipales de Protección y Tenencia de Animales, que no solo buscan garantizar el bienestar de las mascotas, sino que también actúan como indicadores de situaciones de riesgo social. La normativa vigente en Santa Cruz de Tenerife faculta a las autoridades para intervenir ante el incumplimiento de los deberes básicos de cuidado, una labor que, en este caso, ha trascendido el ámbito administrativo para activar los protocolos de protección a la infancia ante la precariedad del entorno detectado.