Desarticulan un punto de droga en Santa Cruz de Tenerife donde vivían dos menores en condiciones de insalubridad extrema

Desarticulan un punto de droga en Santa Cruz de Tenerife donde vivían dos menores en condiciones de insalubridad extrema

Recurso: El Día

La Policía Nacional ha desarticulado un punto de venta de droga en Santa Cruz de Tenerife y ha rescatado a dos menores que vivían en condiciones de insalubridad extrema junto a los detenidos.

La intervención policial en el barrio de Los Gladiolos, en Santa Cruz de Tenerife, ha puesto de manifiesto una realidad alarmante donde la actividad delictiva se entrelazaba con una situación de desamparo infantil extremo. Según ha trascendido a través de fuentes policiales, la desarticulación de este punto de distribución de estupefacientes ha derivado en la apertura de diligencias no solo por un delito contra la salud pública, sino también por la vulneración de los derechos fundamentales de dos menores de edad.

El operativo, ejecutado tras una fase de vigilancia en la que se constató un flujo constante de compradores en el domicilio, permitió a los efectivos de la Policía Nacional incautarse de 250 gramos de cocaína, además de 73 gramos de sustancias destinadas al corte y 49 gramos de hachís. Tras el registro, la autoridad judicial ha ordenado el ingreso en prisión del principal sospechoso, mientras que su pareja también permanece bajo investigación por su presunta implicación en la red de venta.

Más allá de la incautación de sustancias y dinero en efectivo, el hallazgo más crítico se produjo en el interior de la vivienda. Los agentes se encontraron con un entorno marcado por una insalubridad severa, caracterizado por la acumulación de residuos y la presencia de plagas de roedores e insectos. En este escenario convivían dos niñas de tres y seis años, cuya integridad física y psicológica se vio gravemente comprometida.

Ante la gravedad de las condiciones habitacionales, se activó de manera inmediata el protocolo de protección de menores. La Fiscalía de Menores de Santa Cruz de Tenerife intervino para asegurar el traslado de las niñas a los servicios asistenciales del Gobierno de Canarias, quedando bajo la tutela de la Dirección General del Menor y Familia. Este caso vuelve a situar en el foco del debate público la intersección entre el tráfico de drogas a pequeña escala y la precariedad social, un fenómeno que, según expertos en servicios sociales, suele derivar en situaciones de riesgo crítico para los menores que habitan en entornos donde se desarrolla actividad criminal.