La Policía Nacional alerta sobre el aumento de estafas sentimentales en aplicaciones de citas durante el verano

La Policía Nacional alerta sobre el aumento de estafas sentimentales en aplicaciones de citas durante el verano

Recurso: El Día

La Policía Nacional alerta sobre el incremento de estafas sentimentales en aplicaciones de citas durante el verano, donde los ciberdelincuentes manipulan a sus víctimas para obtener dinero tras ganarse su confianza.

La ciberdelincuencia ha encontrado en la estacionalidad estival un caldo de cultivo propicio para la ingeniería social, aprovechando la vulnerabilidad emocional asociada a la búsqueda de relaciones personales en el entorno digital. Tal y como ha advertido recientemente la Policía Nacional a través de sus canales oficiales, el incremento de las interacciones en plataformas de citas durante los meses de verano ha disparado las alertas ante una modalidad de fraude que utiliza el vínculo afectivo como vector de ataque para el expolio patrimonial.

El modus operandi detectado por las fuerzas de seguridad se fundamenta en una fase prolongada de manipulación psicológica. El atacante, tras establecer un contacto inicial, dedica un tiempo considerable a construir una falsa identidad con el fin de granjearse la confianza de la víctima. Una vez consolidada esta supuesta relación sentimental, el estafador introduce peticiones de carácter económico bajo pretextos diversos, que oscilan desde la necesidad de sufragar gastos de desplazamiento para un encuentro físico hasta la invención de crisis familiares o problemas logísticos con el equipaje.

Este fenómeno, conocido en el ámbito de la ciberseguridad como romance scam, trasciende el mero engaño económico, ya que implica una intrusión profunda en la esfera privada de los ciudadanos. La Policía Nacional ha subrayado que el objetivo final de estas maniobras es la obtención de credenciales bancarias o la realización de transferencias directas por parte de los afectados. La gravedad del asunto reside en que, cuando la víctima logra identificar el engaño, el daño financiero suele ser ya irreversible, habiéndose comprometido además datos personales sensibles.

Ante este escenario, las autoridades insisten en la necesidad de mantener una actitud crítica y cautelosa ante cualquier solicitud de capital por parte de personas cuya identidad no ha sido verificada presencialmente. La recomendación institucional es clara: cualquier historia de amor que derive en requerimientos de dinero debe ser tratada como una señal de alerta roja, instando a la ciudadanía a desconfiar de cualquier interacción que condicione el afecto a la transacción económica. La prevención, en este contexto, se erige como la herramienta más eficaz frente a unos delincuentes que, lejos de buscar un vínculo real, operan con una estrategia calculada para descapitalizar a quienes, en el entorno digital, se muestran más receptivos a la compañía.