
La Policía Nacional alerta sobre el uso de testigos de silicona en puertas para marcar viviendas vacías
La Policía Nacional alerta sobre el uso de testigos de silicona en las puertas para identificar viviendas vacías tras las vacaciones y recomienda contactar con las autoridades ante cualquier señal sospechosa.
La seguridad en el hogar tras los periodos de ausencia estival ha vuelto a situarse en el centro de la agenda preventiva de las fuerzas de seguridad. Tal y como ha advertido recientemente la Policía Nacional, el regreso a la residencia habitual debe ir acompañado de una inspección minuciosa de los accesos, ante la persistencia de técnicas de marcaje utilizadas por grupos delictivos para identificar inmuebles desocupados.
El método, que destaca por su aparente simplicidad, consiste en la colocación de filamentos de silicona en el espacio existente entre el marco y la hoja de la puerta. Este elemento actúa como un testigo de actividad: si el hilo permanece intacto tras el paso de varios días, los perpetradores infieren que el domicilio carece de movimiento, lo que facilita la planificación de un posible acceso ilícito. Por el contrario, la rotura o el desplazamiento del material tras la apertura de la puerta confirma la presencia de residentes.
Desde el cuerpo policial subrayan la importancia de no subestimar elementos aparentemente triviales, como fragmentos plásticos o cualquier objeto ligero que no genere ruido al impactar contra el suelo, ya que su presencia es un indicador de vigilancia previa. Ante el hallazgo de estos dispositivos, las autoridades recomiendan evitar la manipulación directa y contactar de inmediato con los servicios de emergencia para que los agentes realicen una valoración técnica del riesgo.
Este tipo de estrategias de vigilancia no son aisladas, sino que forman parte de un ecosistema de métodos de intrusión que evolucionan constantemente. La prevención, en este sentido, se apoya en la colaboración vecinal y en la observación de las zonas comunes, elementos que resultan determinantes para detectar patrones de comportamiento anómalos. La Policía Nacional insiste en que la vigilancia proactiva por parte de los ciudadanos es el primer eslabón de la cadena de seguridad, recordando que cualquier anomalía detectada en el umbral de la vivienda debe ser puesta en conocimiento de los especialistas para prevenir incidentes mayores.