
Desarticulada una red de narcotráfico en Canarias con 25 detenidos y 7,5 toneladas de hachís incautadas
La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado una importante red de narcotráfico en Canarias con la detención de 25 personas y la incautación de más de 7.500 kilogramos de hachís.
La desarticulación de esta red criminal, tal y como han informado fuentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, marca un hito en la lucha contra el narcotráfico en el archipiélago canario. La operación, que ha culminado con 25 detenciones y el decomiso de más de 7.500 kilogramos de hachís, pone de manifiesto la sofisticación logística de las organizaciones que operan en la ruta atlántica, un corredor estratégico que conecta el norte de África con el mercado europeo.
El éxito de este despliegue, que se ha prolongado durante ocho meses, radica en la convergencia de dos investigaciones paralelas que, al identificar objetivos comunes, forzaron una colaboración sin precedentes entre ambos cuerpos de seguridad. La estructura desmantelada no se limitaba a una operativa local; los investigadores han confirmado conexiones internacionales que vinculan la logística de la red con Sudamérica y el continente africano, utilizando las islas como un nodo de almacenamiento y redistribución hacia la Península.
El modus operandi de la banda destacaba por su alta capacidad de contravigilancia y el uso de una infraestructura marítima propia, elementos que dificultaron la labor policial hasta la fase final de la operación. Un punto de inflexión se produjo el pasado 11 de mayo en Sardina del Norte, Gran Canaria, donde la interceptación de una embarcación neumática permitió incautar 3.000 kilogramos de estupefacientes y detener a nueve personas en el acto. Este golpe a la cadena de suministro se vio complementado por registros domiciliarios en Málaga y Gran Canaria, donde se hallaron 250.000 euros en efectivo, armamento corto y munición, además de documentación que ahora es objeto de análisis forense para desentrañar posibles ramificaciones con otros grupos criminales.
La respuesta judicial ha sido contundente: 16 de los 25 arrestados han ingresado en prisión provisional por su presunta implicación en delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. No obstante, el caso permanece abierto. Las autoridades mantienen activas diversas líneas de investigación para localizar a otros sospechosos ya identificados, por lo que no se descartan nuevas actuaciones en el corto plazo. Este operativo no solo supone un duro revés financiero para el crimen organizado, sino que también ofrece una radiografía precisa sobre cómo las redes de narcotráfico intentan blindar sus rutas mediante la rotación constante de activos y la compartimentación de sus miembros.