Desalojan una protesta vecinal en El Pris por el inicio de las obras de emergencia del Cabildo

Desalojan una protesta vecinal en El Pris por el inicio de las obras de emergencia del Cabildo

Recurso: El Día

Las autoridades desalojaron una protesta vecinal en El Pris, Tacoronte, donde los residentes cuestionan la eficacia de las obras de emergencia contra inundaciones proyectadas por el Cabildo de Tenerife.

La tensión entre la administración insular y los residentes de El Pris, en Tacoronte, ha escalado tras el desalojo de la protesta convocada este jueves en la calle Telémaco. Según adelanta el diario El Día, la intervención de las autoridades ha impedido que el medio centenar de asistentes pudiera manifestarse en el lugar donde el Cabildo de Tenerife tiene previsto iniciar una actuación de emergencia.

El conflicto tiene su origen en la disparidad de criterios sobre la eficacia de la obra proyectada, presupuestada en 1,5 millones de euros. Mientras que la Corporación insular defiende esta intervención como la solución técnica necesaria para mitigar los daños por escorrentías e inundaciones —fenómenos que ya causaron estragos durante el paso de la borrasca Therese—, la Asociación de Vecinos El Sargo sostiene que el proyecto carece de la profundidad necesaria. Para el colectivo vecinal, representado por Olga Sánchez, la inversión pública se limita a una solución superficial que no ataja la raíz del problema hidrológico que afecta a la zona.

La jornada de reivindicación, que pretendía dar continuidad a la movilización iniciada el pasado 13 de agosto, se vio truncada cuando la Subdelegación del Gobierno instó a los manifestantes a reubicarse en la plaza del Cristo. La orden de desalojo, motivada por el comienzo inmediato de los trabajos de construcción, ha sido interpretada por los vecinos como un obstáculo a su derecho de reunión, evidenciando la fractura existente entre la planificación técnica de la administración y las demandas de seguridad de los habitantes del núcleo costero.

Este episodio pone de relieve la complejidad de la gestión de riesgos en zonas de alta vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos, donde la urgencia de las obras públicas a menudo choca con la desconfianza ciudadana sobre la idoneidad de las soluciones técnicas propuestas. La situación en Tacoronte permanece abierta, a la espera de nuevas movilizaciones y de la evolución de unos trabajos que, lejos de apaciguar los ánimos, han intensificado el debate sobre la gestión del territorio en el archipiélago.