Prohíben de nuevo el baño en Playa Jardín por contaminación microbiológica

Prohíben de nuevo el baño en Playa Jardín por contaminación microbiológica

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha prohibido nuevamente el baño en el sector de Playa Grande Centro tras detectarse una incidencia microbiológica, sumando así cuatro cierres en los últimos tres meses.

La recurrencia de las restricciones sanitarias en Playa Jardín ha alcanzado un punto crítico tras confirmarse, este miércoles 7 de octubre, un nuevo veto al baño en el sector de Playa Grande Centro. Según informa el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, la decisión responde a una notificación de la Dirección General del Área de Salud de Tenerife, que ha catalogado el punto PM4 como no apto para el uso recreativo debido a una incidencia microbiológica detectada en los controles rutinarios.

Este episodio supone la cuarta interrupción de la actividad en este enclave costero en poco más de tres meses, una frecuencia que ha comenzado a erosionar la confianza de los usuarios. La situación actual, que se suma a la prohibición decretada apenas el pasado 1 de octubre —cuando los análisis detectaron presencia de aguas fecales—, pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural en la calidad de las aguas de esta zona del municipio tinerfeño.

El protocolo municipal exige ahora la señalización perimetral de la zona afectada para advertir a los bañistas, mientras el Consistorio mantiene una postura de cautela. Hasta el momento, las autoridades locales no han precisado la naturaleza exacta del agente contaminante ni han establecido un calendario para la reapertura, limitándose a informar que se están ejecutando las verificaciones técnicas necesarias para restablecer la seguridad.

La gestión de este espacio público ha generado un notable descontento en el ámbito digital. La sucesión de cierres y aperturas ha provocado que diversos ciudadanos cuestionen la eficacia de las medidas paliativas, reclamando soluciones definitivas que eviten la inestabilidad operativa de la playa durante la temporada. Mientras el Ayuntamiento se compromete a actualizar la información conforme avancen los análisis, la incertidumbre sobre el estado de Playa Jardín persiste, convirtiendo la calidad del agua en un desafío de salud pública que requiere una intervención más profunda que la mera gestión de avisos temporales.