
Santiago del Teide: Almendros en flor sobre coladas volcánicas
La floración de los almendros sobre las coladas volcánicas de Santiago del Teide, Tenerife, concluyó su temporada atrayendo a miles de visitantes por su singular contraste natural.
La floración anual de los almendros en Santiago del Teide, en el sur de Tenerife, se ha consolidado como un fenómeno natural de singular atractivo, distinguiéndose por su particular emplazamiento sobre las coladas volcánicas de la erupción del Chinyero de 1909. Esta convergencia de la botánica y la geología genera una estampa visualmente impactante, donde el tono rosáceo de las flores contrasta con la oscuridad del terreno volcánico, una característica que, según se ha podido constatar, no se reproduce con la misma intensidad en otras zonas de la isla donde también florecen almendros.
Este evento natural atrae anualmente a miles de senderistas y curiosos que recorren los vestigios de la última erupción insular. El Ayuntamiento de Santiago del Teide ha desempeñado un papel fundamental en la promoción turística de este fenómeno durante casi tres décadas, consolidándolo como un reclamo significativo. La programación municipal de este año, que incluyó rutas temáticas, talleres y conciertos, concluyó ayer, habiéndose desarrollado desde el pasado 24 de enero y posicionando al municipio como un epicentro para el turismo de naturaleza.
José Luis Rivas, guía oficial de la programación y colaborador de El Cardón NaturExperience, subraya la afluencia masiva de público. "Son muchas miles de personas las que transitan por aquí durante todo el proceso de floración, no solo los fines de semana, sino también entre semana", afirma. La consulta más frecuente entre los visitantes, añade, es sobre las rutas específicas para observar los almendros en flor. Rivas indica que, en esta fase del año, los ejemplares más florecidos se encuentran en la zona de El Calvario. Asimismo, destaca que, gracias a las recientes lluvias, los senderos se presentan en un estado óptimo, adornados con escobones, tomillo y poleo, lo que enriquece la experiencia del recorrido.
A lo largo de los senderos, como el PR-TF 43.3 que conduce a Chinyero, se observa una diversidad de visitantes: familias, grupos de amigos, parejas y personas paseando a sus mascotas, así como deportistas y turistas, estos últimos a menudo los más equipados para la ruta. Ana, una visitante de Tejina de Isora (Guía de Isora), que repite la experiencia por segundo año consecutivo junto a su familia, expresa su admiración por la belleza del paisaje, destacando que no es necesario ser un senderista experimentado para disfrutar del espectáculo natural.
La historia geológica del lugar añade una capa de profundidad al paisaje. El pico Bilma, por ejemplo, está ligado a relatos populares sobre la erupción de 1909, que narran cómo los vecinos de Las Manchas subieron a Santa Ana en un intento desesperado por detener el avance de la lava, que finalmente rodeó Bilma. Otra versión atribuye el milagro al Santísimo Cristo del Valle. Ciento diecisiete años después de aquel evento volcánico, Santiago del Teide transita entre la memoria de un suceso natural de gran impacto y la vibrante manifestación biológica que tiñe de vida sus valles y senderos.