Petite Lorena agota entradas en La Palma y expande "Tremenda" a Península y América.

Petite Lorena agota entradas en La Palma y expande "Tremenda" a Península y América.

Recurso: Diario de Avisos

La cómica palmera Petite Lorena clausuró con éxito y entradas agotadas la etapa canaria de su espectáculo "Tremenda" en La Palma, antes de llevar la gira a la Península y Hispanoamérica.

La cómica y actriz Petite Lorena, originaria de El Paso, ha clausurado la etapa canaria de su espectáculo "Tremenda" en el Teatro Circo de Marte de La Palma, el mismo escenario que acogió su estreno en el archipiélago. Tal y como ha recogido DIARIO DE AVISOS en una entrevista, la artista culmina así un ciclo de funciones en las islas, que ha generado gran expectación, agotando las entradas para las dos representaciones programadas este domingo. La gira de "Tremenda" se extenderá próximamente a la Península y a Hispanoamérica, con fechas ya confirmadas en Barcelona, Bilbao y Costa Rica a partir de marzo.

"Tremenda" se concibe como una propuesta escénica que, lejos de las tendencias efímeras, se nutre de la tradición oral y la sabiduría popular. La propia creadora lo describe como una profunda reflexión sobre su visión del mundo actual, una perspectiva forjada por la experiencia, la sorpresa y las incertidumbres inherentes a su trayectoria vital, donde el humor ejerce un papel central. La artista palmera subraya que el inicio de la gira en La Palma fue crucial, ya que los fragmentos de las actuaciones compartidos en redes sociales se viralizaron, impulsando el posterior desarrollo del tour.

En cuanto a la interacción con el público, Petite Lorena observa una notable universalidad en el humor. A pesar de las particularidades locales, la esencia de aquello que provoca la risa y el dolor es compartida por audiencias diversas, tanto en Canarias como en la Península o en el ámbito internacional. La madurez del espectáculo le ha permitido a la cómica redefinir "Tremenda" como una mirada introspectiva y perpleja hacia su propia identidad a los 48 años, una etapa vital que aborda con honestidad, integrando la sabiduría de la edad con las inseguridades que la acompañan.

La metodología creativa de Petite Lorena se distancia de la escritura de monólogos tradicionales; prefiere contarlos y luego plasmarlos por escrito, permitiendo que la interacción con el público y la actualidad moldeen y pulan la obra. Para la creación, enfatiza la necesidad de vivir experiencias cotidianas —enamorarse, desenamorarse, ir al supermercado—, pues es en la vida misma donde reside la fuente de la comedia.

Respecto a los límites del humor en un contexto de creciente sensibilidad, la artista defiende que las restricciones son autoimpuestas y que su objetivo es siempre provocar la risa, no el malestar. Distingue la complicidad del teatro en vivo, que ofrece mayor libertad, de la exposición en redes sociales, donde las reacciones pueden ser más polarizadas y descontextualizadas. En este sentido, su relación con las plataformas digitales es pragmática: la considera ineludible, similar a la relación con la Agencia Tributaria, pero busca mantenerla libre de toxicidad, priorizando su trabajo en el escenario.

Petite Lorena se siente más cómoda en el escenario, su "hábitat natural", aunque valora los retos que le ofrecen otros formatos como la televisión, citando su experiencia con Andreu Buenafuente o en programas como "En otra clave" y "Futuro Imperfecto". Asimismo, destaca el excelente momento que atraviesa la comedia canaria, con una gran cantidad de talentos emergentes y consolidados, y un equilibrio notable entre hombres y mujeres en la profesión. Sin embargo, la cómica confiesa que hay aspectos del mundo que no le provocan ninguna gracia, como la violencia en todas sus formas y el temor a su normalización, una realidad que le genera desolación y la dificultad de mantenerse informada sin sufrir.