
El Festival Periplo de Puerto de la Cruz alcanza su ecuador consolidado como referente cultural
El Festival Periplo de Puerto de la Cruz alcanza su ecuador con una programación que explora la identidad, la memoria y la diversidad cultural a través de encuentros literarios y espacios de participación ciudadana.
El Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras de Puerto de la Cruz, Periplo, alcanza este jueves su ecuador consolidándose como un punto de encuentro ineludible para la reflexión sobre la identidad y el territorio. Tal y como recoge la información difundida por la organización del evento, esta decimocuarta edición, que se prolongará hasta el próximo domingo, ha diseñado una programación que trasciende la mera crónica viajera para adentrarse en la complejidad de las letras africanas, la antropología amazónica y la riqueza cultural del mundo árabe.
La jornada de hoy destaca por su enfoque en la memoria y el retorno. En la Carpa Lago Martiánez, el periodista José Naranjo mantendrá un diálogo con la escritora Antoinette Tidjani Alou sobre su obra Mano, el hijo de oro. Este encuentro permitirá profundizar en una narrativa que explora la dualidad entre Niamey y Burdeos, analizando las cicatrices del desplazamiento y la reconstrucción de los vínculos personales. La agenda vespertina continuará con la intervención de Josep M. Palau Riberaygua, quien, en conversación con Pilar Rubio Remiro, desgranará las claves de Mi madre se convirtió en pájaro. Este trabajo supone una revisión crítica de una expedición a la selva del Manu, en la Amazonia peruana, poniendo el foco en la preservación de los ecosistemas y la realidad de las comunidades indígenas frente a las presiones territoriales contemporáneas.
El cierre de la sesión correrá a cargo de Salah Jamal, médico e historiador, quien abordará la cultura árabe desde una perspectiva antropológica y gastronómica. A través de su libro Aroma árabe, el autor propone un ejercicio de divulgación donde la tradición culinaria actúa como vehículo para la comprensión histórica y social de su región.
Paralelamente a estas ponencias, el festival mantiene su apuesta por la participación ciudadana. La Carpa Sotavento acogerá la iniciativa "Relatos a Viva Voz", un espacio abierto a la lectura de microrrelatos que se vincula directamente con el IV Certamen Literario Periplo. Bajo el lema "La humanidad que resiste", esta convocatoria busca fomentar el intercambio creativo entre los asistentes, reafirmando el papel de Puerto de la Cruz como un nodo cultural donde la literatura actúa como herramienta de cohesión social y resistencia intelectual.