Guerra por las tumbonas: turistas duermen cerca de las piscinas para reservar "plazas VIP".

Guerra por las tumbonas: turistas duermen cerca de las piscinas para reservar "plazas VIP".

Recurso: El Día

En los hoteles, los turistas compiten por los lugares junto a las piscinas, incluso duermen en las tumbonas, lo que revela un problema de sobrecarga de servicios y falta de normas claras.

En los hoteles, cerca de las piscinas, se libran mini-guerras desde hace años: toallas que "reservan" las tumbonas, carreras matutinas para conseguir el mejor sitio y discusiones sobre quién llegó primero.

Recientemente, apareció en la red un vídeo de un hotel en Adeje, donde los turistas duermen en las tumbonas para ocupar un "lugar VIP" junto a la piscina.

El autor del vídeo sugirió que la culpa es del sistema "todo incluido", alegando que quienes no salen del hotel aportan poco a la economía de la isla, ya que solo gastan dinero allí.

Por supuesto, también hubo quienes defendieron el derecho de cada uno a descansar como le plazca, si el hotel lo permite y está todo pagado. Algunos incluso bromeaban diciendo que al menos no crean atascos en las playas.

Pero la cuestión principal son las normas del hotel. Si hay un horario claro y se cumple, habrá menos conflictos. Por ejemplo, cerrar la piscina por la noche, retirar las toallas de las tumbonas vacías, regular el número de personas y ampliar los servicios.

Los empleados de los hoteles cuentan que en sus establecimientos no se pueden ocupar las tumbonas fuera del horario de apertura, y la seguridad lo vigila para que no haya problemas.

Muchos critican el sistema "todo incluido" por "aislar" a los turistas. Dicen que quienes comen en el hotel salen menos a la calle y gastan menos dinero en bares, taxis o tiendas.

"Pagar por una habitación para dormir en una tumbona", "levantarse temprano de vacaciones por una tumbona", "ir a Tenerife para hacer cola en la piscina"... Detrás de este humor se esconde un problema grave: la sobrecarga de servicios.

Si un hotel vende más plazas de las que tiene tumbonas, y la gente se ve obligada a dormir en ellas para tener un sitio, el problema no son los turistas, sino la gestión.

Este vídeo de Adeje es solo uno de los muchos ejemplos de las Islas Canarias y otros centros turísticos, donde la gente hace cola al amanecer, corre con toallas y discute por un lugar bajo el sol.

El esquema es siempre el mismo: hoteles populares, turistas que quieren estar cerca de la piscina y normas poco claras o inexistentes. Donde hay reglas claras (horario, retirada de toallas, control de acceso), la tensión desaparece al instante.

Dormir en una tumbona para conseguir un sitio es solo un síntoma de un problema que se esconde en las decisiones del hotel, el comportamiento de los huéspedes y el modelo de consumo. Si las normas son claras y los servicios están bien pensados, habrá menos carreras, menos toallas "fantasma" y más descanso de verdad.