
El músico Pablo Cebrián interpretará el himno oficial en el acto de clausura de la visita papal en La Laguna
El productor y compositor Pablo Cebrián interpretará el himno oficial de la visita papal en su ciudad natal, La Laguna, durante el acto de clausura que tendrá lugar este viernes en la plaza del Cristo.
La visita del papa León XIV a España culmina este viernes en La Laguna con un acto de especial carga simbólica en la plaza del Cristo. Según adelanta la prensa local, el productor y compositor Pablo Cebrián será el encargado de interpretar el himno oficial de este viaje apostólico en su ciudad natal, un evento que trasciende lo meramente institucional para convertirse en un ejercicio de memoria personal y retorno a los orígenes.
La trayectoria de Cebrián, que dio el salto a la industria musical nacional desde Madrid en 2001, se entrelaza ahora con la agenda del Pontífice. El músico, cuya formación y primeros pasos artísticos se fraguaron en enclaves emblemáticos de la localidad tinerfeña como el instituto Cabrera Pinto o los entornos de La Concepción, ha coordinado un proyecto coral que integra a diversas voces locales. Esta colaboración, que ya tuvo una puesta en escena ante medio millón de personas durante la vigilia madrileña, encuentra en el escenario lagunero su punto de mayor introspección.
Más allá de la dimensión litúrgica o mediática, el productor subraya el esfuerzo logístico que sostiene la visita papal, destacando la labor de los voluntarios como un elemento vertebrador del evento. Para Cebrián, este encargo profesional supone un punto de inflexión en su carrera, al obligarle a conjugar su experiencia técnica con una carga emocional vinculada a su infancia y juventud en la isla, donde residió hasta su traslado a la capital hace más de dos décadas.
El acto en la plaza del Cristo no solo representa la clausura de la gira del Papa por territorio español, sino que también sirve como marco para una reivindicación del papel de la música en la expresión de la fe. Al interpretar la pieza compuesta para la ocasión, el artista no solo cumple con un compromiso profesional de alto nivel, sino que cierra un ciclo vital que comenzó en los locales de ensayo de su juventud y que, tras años de éxito en la industria, regresa al punto de partida bajo la mirada de la máxima autoridad de la Iglesia Católica.