
La OCU advierte: los hinchables de playa no son dispositivos de seguridad y aumentan el riesgo de ahogamiento
La OCU advierte que los accesorios hinchables son juguetes y no dispositivos de salvamento, instando a extremar la precaución ante el riesgo de deriva y accidentes en el entorno acuático.
La falsa sensación de seguridad que proyectan los accesorios hinchables en el entorno acuático ha motivado una reciente advertencia por parte de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). La entidad subraya una distinción técnica fundamental: estos artículos se comercializan bajo la categoría de juguetes y, por tanto, carecen de las certificaciones de flotabilidad y resistencia exigidas a los dispositivos de salvamento homologados. Esta confusión conceptual, muy extendida entre los usuarios, es la raíz de numerosos incidentes evitables durante la temporada estival.
El análisis de la organización pone el foco en la vulnerabilidad que presentan estos objetos ante factores externos como el oleaje, las corrientes marinas o el viento, elementos capaces de desplazar a los bañistas hacia zonas de alta peligrosidad en cuestión de minutos. Esta inestabilidad no afecta únicamente a los menores, sino que representa un riesgo crítico para los adultos, quienes pueden sufrir episodios de somnolencia o desorientación mientras permanecen a la deriva, facilitando un alejamiento involuntario de la costa.
Más allá de la deriva, la OCU enfatiza la necesidad de extremar la precaución en el perímetro de las piscinas. El uso de colchonetas cerca de los bordes incrementa la probabilidad de impactos traumáticos contra las estructuras rígidas o el suelo, debido a la inercia del rebote. En este sentido, la vigilancia activa y permanente de los adultos se erige como el mecanismo de prevención más eficaz, complementado con la elección de espacios que cuenten con equipos de socorrismo profesional.
La seguridad en el baño requiere, según los expertos, una observancia estricta de la señalética oficial. El código de banderas —verde para condiciones óptimas, amarilla para situaciones de precaución y roja para la prohibición absoluta— constituye la primera línea de defensa para el usuario. Asimismo, la entidad recomienda sustituir los hinchables por chalecos salvavidas certificados en actividades náuticas y desaconseja tajantemente los saltos en aguas de profundidad incierta. Ante situaciones de agotamiento físico o condiciones meteorológicas adversas, como la presencia de tormentas eléctricas, la instrucción es clara: abandonar el medio acuático de inmediato y contactar con los servicios de emergencia a través del número 112.