
Salvan la vida a un conductor tras sufrir una parada cardiorrespiratoria en La Laguna
Un hombre de 65 años se encuentra en estado crítico tras sufrir un colapso mientras conducía en San Cristóbal de La Laguna, siendo estabilizado gracias a la rápida intervención de personal de enfermería que presenció el accidente.
La importancia de la formación ciudadana en técnicas de primeros auxilios ha vuelto a quedar patente este 17 de abril en San Cristóbal de La Laguna. Tal y como recogen los servicios de emergencia, la intervención fortuita de personal de enfermería que transitaba por la zona resultó determinante para mantener con vida a un varón de 65 años tras un grave percance circulatorio.
El suceso, que tuvo lugar a las 11:02 horas en la avenida Pablo Iglesias, se desencadenó cuando el conductor del vehículo pesado sufrió un colapso físico mientras se encontraba al volante, lo que derivó en un choque contra un turismo que permanecía aparcado en la vía. La rápida detección de la parada cardiorrespiratoria por parte de los sanitarios presentes permitió iniciar las maniobras de reanimación básica antes de que el Servicio de Urgencias Canario (SUC) tomara el relevo. Los equipos médicos desplazados al lugar lograron estabilizar al paciente mediante técnicas avanzadas, procediendo a su traslado en una unidad medicalizada hasta el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, donde el afectado permanece bajo pronóstico crítico.
Este episodio subraya la relevancia de los tiempos de respuesta en situaciones de emergencia extrahospitalaria, donde cada minuto es crucial para evitar daños neurológicos irreversibles. La coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad y emergencias fue total: además del personal sanitario, el operativo contó con la presencia de efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife y agentes de la Policía Local, quienes se encargaron de las labores de asistencia técnica y del aseguramiento del perímetro para facilitar las maniobras de auxilio.
El caso pone de relieve, una vez más, la vulnerabilidad que supone un evento médico súbito durante la conducción, un factor de riesgo que, aunque imprevisible, encuentra en la presencia de ciudadanos formados en reanimación cardiopulmonar (RCP) una barrera de contención vital. La investigación sobre las circunstancias del siniestro queda ahora en manos de las autoridades locales, mientras la atención se centra en la evolución clínica del paciente en el centro hospitalario.