Nueva Canarias se integra en la Asamblea Ciudadana Lagunera para reforzar la oposición en La Laguna

Nueva Canarias se integra en la Asamblea Ciudadana Lagunera para reforzar la oposición en La Laguna

Recurso: El Día

Nueva Canarias-Bloque Canarista se ha integrado en la Asamblea Ciudadana Lagunera para consolidar un bloque de oposición frente a la gestión del pacto entre PSOE y Coalición Canaria en San Cristóbal de La Laguna.

La reconfiguración del tablero político en San Cristóbal de La Laguna ha sumado un nuevo actor a la Asamblea Ciudadana Lagunera (ACL). Tal y como ha informado la prensa local, el comité de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) en el municipio ha oficializado su integración en esta plataforma, un movimiento que busca consolidar un bloque de oposición frente a la actual gestión del pacto entre PSOE y Coalición Canaria. Esta alianza, que ya aglutina a formaciones como Sí se puede, Movimiento Sumar, Izquierda Unida Canaria y Podemos, pretende erigirse como un contrapeso en la política municipal, bajo la premisa de fomentar la interlocución directa con el tejido asociativo de los barrios.

El diagnóstico realizado por la formación canarista, encabezada por Óscar Izquierdo, pone el foco en lo que califican como una gestión ineficaz de los recursos y una falta de respuesta ante las demandas estructurales de la ciudadanía. Entre los puntos de fricción más destacados, la organización señala la pérdida de financiación procedente de la Unión Europea destinada a la regeneración urbana en zonas como La Cuesta y Taco, así como la gestión de la presión turística en el macizo de Anaga. A estas críticas se suma una lista de proyectos que, según NC-BC, sufren una parálisis administrativa prolongada, entre los que destacan la reforma del mercado municipal, la adecuación del mercado del agricultor en Valle de Guerra y el desarrollo del humedal, además de la ausencia de medidas concretas para resolver los problemas de movilidad que afectan a la conexión entre el casco histórico y los núcleos periféricos.

La incorporación de NC-BC a la ACL también pone de relieve el malestar existente en la Comarca Nordeste. Desde esta zona, se cuestiona la estrategia de planificación territorial del gobierno local, denunciando la instalación de infraestructuras de impacto, como depuradoras o centros de acogida animal, sin que estas vayan acompañadas de medidas compensatorias para los residentes. Asimismo, la formación ha puesto en duda la actual política presupuestaria del Ayuntamiento, argumentando que el gasto público se está volcando en la agenda de eventos festivos en detrimento de la conservación del patrimonio histórico y de las inversiones necesarias para afrontar los retos estructurales del municipio. Con este paso, la ACL intenta capitalizar el descontento vecinal y articular una alternativa política que, según sus integrantes, sea capaz de canalizar las propuestas de los colectivos sociales hacia el debate institucional.