Nueva Canarias se suma al rechazo contra la planta eléctrica de DISA en Los Realejos

Nueva Canarias se suma al rechazo contra la planta eléctrica de DISA en Los Realejos

Recurso: Diario de Avisos

Nueva Canarias-Bloque Canarista se suma al rechazo vecinal contra la planta eléctrica proyectada por DISA en Los Realejos, cuestionando su necesidad técnica frente a alternativas de almacenamiento energético más sostenibles.

La controversia en torno a la planta eléctrica proyectada por DISA en La Cruz Santa, en el municipio tinerfeño de Los Realejos, ha escalado tras el posicionamiento público de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC). Según ha comunicado la formación política, existe un rechazo frontal a la ubicación elegida para esta infraestructura, sumándose así a las protestas vecinales que cuestionan el impacto de la instalación en la seguridad y el bienestar de los residentes del entorno.

El núcleo del debate, más allá de la localización geográfica, reside en la vigencia del modelo energético que sustenta el proyecto. Desde NC-BC, su secretario insular de Transición Energética en Tenerife, Jesús Arvelo Hermida, ha cuestionado la pertinencia de recurrir a soluciones basadas en combustibles fósiles cuando el marco regulatorio nacional ha experimentado una transformación significativa. En este sentido, la organización subraya que el Real Decreto-ley 18/2026 altera las reglas del juego al validar el almacenamiento mediante baterías como una herramienta técnica capaz de garantizar la estabilidad del suministro, una función que hasta la fecha se reservaba casi exclusivamente a las centrales térmicas de respaldo.

Este posicionamiento se alinea con las tesis defendidas por la asociación Salto a la Transición Ecológica, que ha puesto en duda la necesidad técnica de ampliar la potencia térmica en la isla. Según este colectivo, las vulnerabilidades del sistema eléctrico tinerfeño no derivan de una carencia de generación, sino de deficiencias estructurales en la gestión de las redes y en los protocolos de respuesta ante fallos. Bajo esta premisa, NC-BC sostiene que la apuesta por nuevas plantas de gasóleo o gas resulta anacrónica y contrapuesta a los objetivos de descarbonización.

La formación política ha exigido a las autoridades competentes —Gobierno de Canarias y Cabildo de Tenerife— una revisión profunda de los planes actuales. La demanda se centra en la necesidad de priorizar la modernización de las redes de transporte y distribución, junto con el despliegue de sistemas de almacenamiento, en lugar de perpetuar infraestructuras que, a juicio de los críticos, ignoran la evolución tecnológica y normativa. Asimismo, NC-BC ha hecho hincapié en la importancia de la transparencia y la participación ciudadana, instando a las administraciones a considerar alternativas menos lesivas para los núcleos residenciales consolidados antes de avanzar en la ejecución de proyectos que, según denuncian, podrían resultar obsoletos antes de entrar en funcionamiento.