
Condenan a nueve personas por una red de narcotráfico con 850 kilos de cocaína en Tenerife
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a nueve personas a penas de prisión y multas millonarias tras desarticular una red que introdujo cerca de 850 kilogramos de cocaína en la isla.
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha dictado sentencia condenatoria contra nueve individuos por su implicación en una red de narcotráfico de gran escala, tal y como ha trascendido tras el acuerdo de conformidad alcanzado entre la Fiscalía Antidrogas y las defensas. Este desenlace judicial pone fin a un proceso penal centrado en la introducción y distribución de cerca de 850 kilogramos de cocaína en la isla, una operativa que, según los investigadores, contaba con una estructura jerárquica y logística altamente especializada.
El fallo, que ha adquirido firmeza tras el compromiso de las partes de no interponer recursos, impone penas de prisión que oscilan entre los seis años y cinco meses y los siete años y seis meses. Además de las privaciones de libertad, el tribunal ha dictado multas millonarias que alcanzan los 60 millones de euros para los cabecillas y los principales responsables logísticos, mientras que para el resto de los condenados la cuantía asciende a 8,5 millones de euros.
El análisis de la causa revela la complejidad de esta organización, que operaba mediante una división de funciones claramente definida. Mientras dos de los procesados ejercían la dirección operativa y el enlace con proveedores en Sudamérica, otros miembros se encargaban de la custodia y el transporte de la mercancía. La investigación policial permitió desarticular el entramado tras el seguimiento de sus movimientos, que incluían el uso de inmuebles destinados exclusivamente al almacenamiento de seguridad y el despliegue de vehículos de escolta para el traslado de los alijos.
El volumen de droga incautado es significativo, destacando la intervención de 844,56 kilos en una vivienda utilizada como almacén y otros 100 kilos interceptados durante una operación de compraventa frustrada por las fuerzas de seguridad. Los análisis periciales posteriores confirmaron la alta pureza de las sustancias intervenidas, que en la mayoría de los casos superaba el 82%.
Este caso ilustra la persistencia de las rutas de entrada de estupefacientes en el archipiélago canario, un punto geográfico estratégico que las organizaciones criminales intentan explotar mediante la profesionalización de sus métodos de ocultación y distribución. La sentencia no solo supone un golpe contra la capacidad operativa de este grupo, sino que subraya la eficacia de la colaboración entre el Ministerio Público y las fuerzas de seguridad para desmantelar estructuras que, bajo una apariencia de normalidad, gestionan flujos masivos de sustancias ilícitas hacia el mercado negro.