
"Ni monjas ni casadas" saca a la luz la fuerza femenina del Siglo de Oro en El Sauzal
El Teatro El Sauzal y la compañía Tamaska estrenan "Ni monjas ni casadas", una obra que rescata personajes femeninos audaces e independientes del Siglo de Oro español, extraídos de la obra de Tirso de Molina.
Mujeres que alzan la voz porque tienen mucho que decir en una sociedad que, curiosamente, intenta silenciarlas. El Teatro El Sauzal y la compañía Tamaska estrenan este viernes "Ni monjas ni casadas", una obra que explora personajes femeninos llenos de iniciativa, coraje e independencia, extraídos de las obras de Tirso de Molina (1579-1648). Tras su debut, la obra se representará de nuevo este sábado y el viernes 28 de noviembre, siempre a las 20:00 horas. Las entradas ya están a la venta en teatroelsauzal.com.
Este viaje al Siglo de Oro, que cierra la trilogía iniciada por Teatro Tamaska en 2015, es una continuación del trabajo previo que ya incluyó "Y el verbo se hizo mujer" y "Entre burlas y veras". Carmen Hernández, de nuevo al frente de la dramaturgia, explica que "Ni monjas ni casadas" sigue la línea de su investigación sobre el teatro barroco, presentando personajes femeninos que actúan y se expresan de forma inesperada para su época.
Hernández detalla que la investigación para este proyecto ha sido un proceso laborioso. "Estuve buscando este tipo de personajes en el teatro de la época, e incluso me interesé por cómo aparecían en la obra de dramaturgas españolas", comenta.
Sin embargo, estas búsquedas la llevaron inevitablemente a Tirso de Molina. "La cantidad de textos suyos donde la mujer es protagonista y la riqueza que presentan, en muchos niveles, me hizo decidirme por él", subraya la dramaturga y actriz. "Se valora mucho el teatro de Shakespeare, como es lógico, pero en España tenemos muchos 'Shakespeares': Lope de Vega, Calderón de la Barca, y el propio Tirso", añade.
"Un texto perdura y se convierte en clásico porque trata temas universales sobre la condición humana, algo que no pasa de moda", afirma Hernández. "Lo curioso es que, en una sociedad como la del Barroco, donde la mujer solía estar recluida en casa, de repente en su teatro encontramos un abanico tan amplio de personajes femeninos maravillosos, que se imponen a todas las adversidades", explica.
Inicialmente, se analizaron 50 obras de Tirso. Este número se redujo a 15 y finalmente a 8 para el espectáculo, aunque "en la obra, que mezcla verso y prosa, aparecen versos de otras piezas", aclara Hernández, quien se ha encargado de dar forma a este extenso material y unir los fragmentos para crear un sentido coherente.
"Ha sido y sigue siendo un desafío, no solo para la dramaturgia, sino para la puesta en escena en general. Pero a partir de los personajes de estas mujeres, la obra casi se construyó sola. Fue como un puzle: cuando tuve todas las piezas, al colocar la primera, las demás encajaron solas", relata.
"Lo más difícil fue seleccionar, decidir qué incluir y qué dejar fuera de 'Ni monjas ni casadas'", confiesa. "En la obra de Tirso de Molina hay una cantidad enorme de textos protagonizados por mujeres, textos muy ricos que presentan personajes increíblemente actuales y libres; además, son muy divertidos. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto leyendo, porque el humor está muy presente. Es una comicidad fresca, que se ve en las situaciones y en el uso del lenguaje", destaca Carmen Hernández.
"Ni monjas ni casadas" es el resultado de una de las residencias artísticas del Teatro El Sauzal, fruto de la colaboración entre Teatro Tamaska, MCB Gestión Cultural y el Ayuntamiento. Estas residencias buscan "formar equipos de trabajo estables que reflexionen sobre las necesidades culturales del entorno, creen espectáculos y los exhiban durante periodos prolongados".
La obra está dirigida por Josefa Suárez, con música de Carlos Oramas, escenografía de Eduardo Moreno y la colaboración de Vicente Fuentes, reconocido experto en voz, lenguaje y verso para teatro, quien recibió un Premio Talía el año pasado por su trayectoria. A ellos se suma el equipo habitual de MCB Gestión Cultural, con Carlos Belda como productor.
En escena estarán Carmen Hernández y Francisco Vera. "Seremos dos personajes que, a lo largo de la obra, nos transformamos en muchos otros", adelanta la actriz y dramaturga.