Ángela Banzas profundiza en *Cuando el viento hable*, su finalista del Planeta.

Ángela Banzas profundiza en *Cuando el viento hable*, su finalista del Planeta.

Recurso: Diario de Avisos

Ángela Banzas, finalista del Premio Planeta 2025, presentó en Tenerife su novela Cuando el viento hable, que explora la imaginación y el amor como refugio ante la adversidad en la España de posguerra.

La reciente presentación de Cuando el viento hable, la novela con la que Ángela Banzas (Santiago de Compostela, 1982) fue reconocida como finalista del Premio Planeta 2025, ha ofrecido una oportunidad para profundizar en los pilares de su obra y su proceso creativo. El encuentro, celebrado el pasado miércoles en el Teatro El Sauzal de Tenerife, contó con la presencia de Juan del Val, ganador del mismo certamen con Vera, y, según recoge DIARIO DE AVISOS, permitió a la autora gallega desgranar las motivaciones detrás de un relato que se define como una exploración de la capacidad imaginativa frente a la adversidad y el amor como último recurso.

La novela de Banzas se adentra en la España de posguerra a través de la mirada de Sofía, su protagonista. En este contexto de "tiempos grises" y silencios impuestos, la literatura emerge como un refugio esencial para la joven. Las lecturas de obras como las Meditaciones de Marco Aurelio y Alicia en el país de las maravillas no solo le proporcionan evasión, sino que también forjan su carácter, dotándola de una resistencia estoica y la habilidad de trascender la realidad a través de la imaginación. La narrativa, al centrarse en la perspectiva infantil, aborda cómo Sofía se enfrenta a un entorno que le niega respuestas, buscando sentido en el silencio y confrontando los miedos que paralizaban tanto a los individuos como a la sociedad de la época.

Un elemento central de la trama es la estancia de Sofía en el Hospital Real de Santiago de Compostela, una experiencia que la autora ha reconocido como un reflejo literario de vivencias personales. Este espacio, erigido en el siglo XVI, trasciende su función real para simbolizar la oscuridad de la época, pero también se convierte en un inesperado foco de esperanza. Es allí donde Sofía establece una profunda amistad con Julia, una relación que se nutre del intercambio mutuo: Sofía comparte la capacidad de imaginar y dotar de color a la vida de Julia, mientras esta última le ofrece un optimismo inquebrantable que le permite ver la promesa de un futuro más allá de las circunstancias.

La conexión de Banzas con Galicia, su tierra natal, es una constante en su producción literaria. La autora explica que sus novelas, incluida Cuando el viento hable, se arraigan en su propia infancia y en el paisaje emocional de la región, buscando una inmersión multisensorial para el lector que evoque la humedad, el frío y la bruma atlántica de Santiago.

En cuanto a su trayectoria, Banzas ha publicado cinco novelas en los últimos cinco años, una prolífica actividad que se consolidó tras la positiva acogida de su debut, El silencio de las olas (2021). La escritura, para ella, es una vocación ineludible, una herramienta para interpretar y moldear el mundo. Su método creativo se estructura en tres "capas": el "alma", que representa el sustrato temático y el impacto emocional deseado en el lector; el "corazón", dedicado a la construcción de personajes, que considera el pilar de cada obra; y la "piel", que se refiere a la ambientación de suspense, intriga y misterio, diseñada para captar y mantener la atención del público contemporáneo.

A pesar del intenso período que ha supuesto ser finalista del Premio Planeta, Ángela Banzas ya se encuentra inmersa en la gestación de una nueva novela, con múltiples ideas y personajes esperando cobrar vida, lo que augura la continuidad de su particular universo literario.