Nuevo radar en Tenerife potencia la predicción meteorológica canaria.

Nuevo radar en Tenerife potencia la predicción meteorológica canaria.

Recurso: El Día

Tras 25 años de gestiones y una inversión de tres millones de euros, el nuevo radar de Tenerife mejora sustancialmente la predicción meteorológica en Canarias, eliminando puntos ciegos y ofreciendo cobertura integral.

La capacidad de predicción meteorológica en el archipiélago canario ha experimentado una mejora sustancial con la reciente puesta en funcionamiento del nuevo radar de Tenerife. Según ha confirmado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), esta infraestructura, ubicada a 1.343 metros de altitud en el monte de Cruz de Gala, en Buenavista del Norte, representa un avance clave para la exactitud de los pronósticos y alertas, especialmente en lo referente a fenómenos de lluvia y tormentas.

La incorporación de este segundo sistema electrónico en Tenerife, que complementa al ya existente en Mogán (Gran Canaria) —cuya tecnología también ha sido renovada—, resuelve una carencia histórica en la cobertura. Hasta ahora, el radar de Gran Canaria presentaba áreas sin visibilidad al oeste de Tenerife, debido a la interposición del Teide, así como al noroeste de La Palma y al oeste de El Hierro. Con la nueva instalación, la Aemet logra una cobertura integral de todo el territorio insular, eliminando estos puntos ciegos en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y ampliando la detección a bajas altitudes.

Este progreso tecnológico se traduce en una supervisión más precisa y anticipada de los sistemas frontales que traen precipitaciones y tormentas. Víctor Quintero, director del Centro Meteorológico en Canarias Occidental, ha señalado que se dispone de un volumen superior de información para el seguimiento a corto plazo de estos fenómenos, lo que permite analizar su evolución y prever la formación de células convectivas o variaciones abruptas en las condiciones atmosféricas.

El proyecto, que ha supuesto una inversión de tres millones de euros, ha superado más de 25 años de gestiones burocráticas y obras. La necesidad de un segundo radar en Tenerife fue identificada ya en el año 2000 por el entonces Instituto Nacional de Meteorología. Su desarrollo enfrentó múltiples impedimentos, desde problemas con la empresa adjudicataria que paralizaron el plan en 2019, hasta la complejidad de los trámites para la adquisición de tecnología punta, el incremento del coste de materiales derivado de factores internacionales como la invasión rusa de Ucrania, y las restricciones propias de su ubicación en el Parque Rural de Teno, un espacio natural protegido.

La torre, de acero galvanizado, 5 metros de diámetro y 21 metros de altura, se integra visualmente en el paisaje gracias a su color verde. Además de su función meteorológica, opera como puesto de vigilancia para la seguridad forestal, permitiendo la detección temprana de incendios. Esta doble funcionalidad implica una colaboración en su gestión entre la Aemet y el Cabildo insular, que ostenta las responsabilidades primordiales en el control de los montes de la isla.

El nuevo sistema es capaz de determinar la velocidad de aproximación de borrascas y estimar su tiempo de llegada al archipiélago, con un radio de acción de 240 kilómetros que abarca toda la provincia de Santa Cruz de Tenerife. La mejora tecnológica clave reside en la incorporación de la polarización dual, una técnica que utiliza dos orientaciones ortogonales para transmitir y recibir señales simultáneamente. Esto multiplica la capacidad de datos y eleva la exactitud, permitiendo diferenciar con mayor precisión los tipos de precipitación, como lluvia, nieve o granizo, y suministrando datos más exhaustivos para una evaluación meteorológica completa. Tras la recepción oficial de la construcción la semana pasada, el radar ya ha iniciado la captación de datos y se encuentra en fase de ajustes técnicos para alcanzar su plena capacidad funcional en breve.