
La ULL descubre 80 nuevas especies de invertebrados en el Parque Nacional del Teide
Un estudio de la Universidad de La Laguna ha actualizado el catálogo de invertebrados del Parque Nacional del Teide, identificando 80 nuevas especies y revelando desplazamientos de fauna hacia las cumbres que alertan sobre los efectos del cambio climático en el ecosistema.
La biodiversidad del Parque Nacional del Teide ha revelado una nueva faceta tras la actualización de su catálogo de invertebrados, un trabajo liderado por el equipo de Zoología de la Universidad de La Laguna (ULL) que arroja luz sobre la resiliencia y los cambios en este ecosistema de alta montaña. Según recoge el Biodiversity Data Journal, el estudio, coordinado por el investigador Daniel Suárez Ramos, ha permitido identificar 615 taxones, de los cuales 80 suponen una novedad para el inventario de este espacio protegido, incluyendo 14 registros inéditos para el conjunto del archipiélago canario y ocho para la isla de Tenerife.
Este esfuerzo científico, desarrollado entre 2024 y 2025, resulta fundamental para actualizar una base de datos que permanecía estancada desde mediados de los años noventa. La investigación no solo amplía el censo —que hasta la fecha contabilizaba 1.296 especies, con un notable 41,5% de endemismos—, sino que establece un marco metodológico estandarizado. Al emplear el protocolo COBRA junto a sistemas de muestreo pasivo en la Caldera de Las Cañadas, los expertos han logrado una comparativa técnica que permite medir la salud del parque frente a las exigentes condiciones de radiación, amplitud térmica y aridez que definen este entorno.
El análisis destaca un hallazgo de especial relevancia ecológica: la presencia de ciertos coleópteros y arácnidos en altitudes superiores a las que habitualmente ocupan. Aunque su densidad es todavía baja, este desplazamiento hacia las cumbres sugiere una alteración en los patrones de distribución faunística. Este fenómeno se alinea con otras investigaciones recientes de la misma institución académica, las cuales han advertido sobre una tendencia a la homogeneización de las comunidades biológicas y una merma en la diversidad general, factores que los científicos vinculan estrechamente con las variaciones en el régimen de precipitaciones, las temperaturas y la cobertura vegetal.
El grupo de los dípteros, que incluye moscas y mosquitos, ha sido el gran protagonista de este nuevo inventario, al ser una familia que hasta ahora había recibido una atención científica limitada en las zonas de mayor elevación del parque. La metodología implementada por la ULL no solo sirve para documentar la riqueza actual, sino que se erige como una herramienta de biomonitorización esencial. Ante un escenario de cambio global, la capacidad de contrastar estos datos con los registros históricos de hace tres décadas permite a la comunidad científica comprender mejor cómo las especies se adaptan o se desplazan en uno de los enclaves naturales más singulares de España.