Relevo generacional en Afur: el desafío de modernizar el activismo vecinal en Anaga

Relevo generacional en Afur: el desafío de modernizar el activismo vecinal en Anaga

Recurso: El Día

David Amador Alonso asume la presidencia de la asociación de vecinos de Afur con el objetivo de modernizar la gestión del Parque Rural de Anaga y reclamar la actualización del obsoleto PRUG de 1996.

El relevo generacional en el activismo vecinal de Anaga se enfrenta a un desafío estructural que trasciende la mera voluntad personal. Tal y como recoge el diario El Día, David Amador Alonso ha iniciado los trámites para asumir la presidencia de la asociación de vecinos de Afur, con el objetivo de dar continuidad a la labor de su madre, Goya Alonso, figura clave en la defensa de este enclave rural y galardonada con la Medalla de Oro de Canarias en 2024, fallecida el pasado 31 de agosto.

La transición de este liderazgo familiar, que se remonta a la figura de su abuelo Ángel Alonso —último alcalde pedáneo del núcleo—, se produce en un momento de estancamiento normativo. El principal escollo que señala el nuevo representante vecinal es la obsolescencia del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Rural de Anaga, un documento que data de 1996. A juicio de Amador, la rigidez de esta normativa, que no ha sido actualizada en casi tres décadas, actúa como un freno para el desarrollo agrícola y la fijación de población en el territorio, al no contemplar las necesidades logísticas y de acceso que requiere la agricultura moderna.

A diferencia de la metodología de su madre, quien dedicó décadas a una interlocución presencial y persistente con los responsables municipales de Santa Cruz, el nuevo portavoz apuesta por una gestión digitalizada y pragmática, adaptada a su realidad laboral. No obstante, el fondo de la reivindicación permanece inalterado: la necesidad de que la Administración pública sincronice sus tiempos con las urgencias de los residentes. Mientras que Goya Alonso basaba su estrategia en la presión constante y el uso de los medios de comunicación como última instancia, su hijo subraya la soledad que a menudo acompaña a estas gestiones, agravada por la dificultad de conciliar la vida profesional con la defensa del territorio.

El compromiso de Amador con la organización de las fiestas de San Pedro, previstas para la segunda quincena de julio, es el primer paso de una hoja de ruta que busca evitar el olvido de Afur. La cuestión de fondo, sin embargo, es de carácter político-administrativo: la viabilidad de la vida rural en el Parque depende de una reforma que permita la modernización de las explotaciones agrarias, superando el modelo de gestión heredado del siglo pasado. La trayectoria de la familia Alonso, que ha pasado de la gestión de galerías de agua y la agricultura tradicional a la interlocución política directa, simboliza la lucha por la supervivencia de un modelo de vida que reclama, ante todo, una actualización de las reglas del juego que rigen el espacio protegido.