El deterioro del consultorio de La Esperanza urge al traslado al nuevo centro ante el silencio de Sanidad

El deterioro del consultorio de La Esperanza urge al traslado al nuevo centro ante el silencio de Sanidad

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de El Rosario exige la apertura inmediata del nuevo consultorio de La Esperanza ante el grave deterioro estructural y la falta de seguridad del centro sanitario actual, cuya vida útil ha sido declarada agotada por los técnicos municipales.

La parálisis en la puesta en marcha del nuevo consultorio de La Esperanza, en el municipio tinerfeño de El Rosario, contrasta con la urgencia técnica que demanda el edificio en activo. Tal y como recoge el diario El Día, la infraestructura sanitaria actual presenta un deterioro estructural que ha llevado a la Oficina Técnica Municipal a calificar como inaplazable el traslado de los servicios médicos a las nuevas dependencias, cuya construcción ya ha concluido.

El informe redactado por los técnicos locales, motivado por una intervención policial tras el desprendimiento de elementos de la fachada, es contundente: el inmueble, con más de tres décadas de uso, ha agotado su vida útil. El documento detalla un escenario de degradación que incluye humedades, proliferación de moho y una inestabilidad estructural que compromete la seguridad de pacientes y personal sanitario. A juicio de los especialistas, cualquier intento de rehabilitación parcial sería una inversión ineficaz, dado que el edificio ya no cumple con los estándares mínimos de salubridad ni de eficiencia energética.

Mientras el Ayuntamiento de El Rosario ha confirmado la finalización de las obras del nuevo centro —un proyecto de 1,6 millones de euros que cuenta con una superficie de 1.025 metros cuadrados, seis consultas de medicina general, dos de pediatría y un área de urgencias independiente—, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias mantiene un silencio administrativo sobre la fecha de apertura. Este hermetismo persiste a pesar de que, el pasado mes de mayo, el consistorio completó el soterramiento del tendido eléctrico en la calle La Sardinera, una obra de urbanización que se presentó como el paso definitivo para habilitar el acceso a las nuevas instalaciones.

La situación plantea un conflicto de gestión entre administraciones. Por un lado, el municipio ha cumplido con la cesión de la parcela de 650 metros cuadrados y la adecuación del entorno urbano; por otro, la Consejería, titular de la competencia asistencial, no ha ofrecido explicaciones sobre el retraso en la operatividad del centro. Esta demora mantiene a la población de La Esperanza supeditada a un edificio que, según los informes municipales, no solo es inadecuado para la práctica médica, sino que representa un riesgo físico latente debido a la corrosión de sus armaduras y la falta de impermeabilización. La falta de respuesta por parte del Ejecutivo autonómico ante las consultas realizadas sobre este bloqueo administrativo prolonga una incertidumbre que afecta directamente a la calidad del servicio público de salud en la zona.