"Alza la mirada": un himno coral y solidario une a las catedrales españolas ante la visita papal

"Alza la mirada": un himno coral y solidario une a las catedrales españolas ante la visita papal

Recurso: El Día

El himno "Alza la mirada", coordinado por Estefanía Benedicto y producido por Pablo Cebrián, une a voluntarios de diversas catedrales españolas en una obra coral que integra la diversidad regional y el compromiso social con la crisis migratoria ante la próxima visita del Papa.

La reciente producción musical vinculada a la próxima visita del pontífice a España ha puesto de relieve una metodología de trabajo coral que trasciende la mera ejecución técnica. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el proyecto, titulado "Alza la mirada", ha sido coordinado desde Tenerife por Estefanía Benedicto, una figura ajena al circuito profesional de la industria discográfica que ha asumido la dirección musical de un colectivo de voluntarios repartidos por diversas catedrales del país.

El valor de esta iniciativa, más allá de su propósito religioso, reside en su compleja arquitectura técnica y simbólica. La grabación se ha articulado de forma simultánea en Madrid, Barcelona, Gran Canaria y la propia Tenerife, buscando una amalgama de acentos y matices regionales que, bajo la producción artística de Pablo Cebrián, pretende proyectar una imagen de unidad eclesial. En este sentido, la propuesta se aleja deliberadamente del culto a la personalidad, diluyendo el protagonismo individual en favor de una estructura colectiva que, según los responsables, refleja la naturaleza universal de la institución.

Un aspecto relevante de esta producción es la integración de la realidad social en el discurso artístico. En la sede de La Laguna, la interpretación ha incorporado referencias explícitas a la crisis migratoria que afecta al archipiélago canario, un elemento que fue introducido durante la fase creativa para dotar a la pieza de una dimensión de compromiso social. Este enfoque subraya la intención de que el himno no sea percibido únicamente como un producto efímero, sino como una herramienta de reflexión espiritual con vocación de permanencia.

La ejecución del proyecto ha estado marcada por una notable capacidad de movilización. La mayoría de los participantes, voluntarios sin una formación musical estandarizada, se integraron en el proceso sin conocer previamente la composición, logrando una cohesión sonora en sesiones de trabajo intensivas. Para Benedicto, cuya trayectoria personal está vinculada a la participación en encuentros internacionales de la Iglesia, este resultado es el reflejo de una experiencia de fe compartida que, en su caso, se integra con su faceta como pintora y su vida familiar.

En última instancia, el himno se presenta como un ejercicio de síntesis entre la diversidad territorial española y un mensaje de unidad centralizado. La apuesta por un coro abierto y la renuncia a figuras solistas dominantes refuerzan la tesis de que el proyecto busca, ante todo, una funcionalidad litúrgica y comunitaria, consolidando una pieza que, según sus impulsores, pretende ser un vehículo para el rezo y la introspección personal más allá de la coyuntura de la visita papal.