
Una nueva obra revela el origen grancanario del Hermano Pedro mediante un estudio genético
El historiador Nelson Díaz Frías presenta en Vilaflor una obra revisada sobre el Hermano Pedro que incorpora un análisis biogenético inédito para arrojar nueva luz sobre el linaje y los orígenes del primer santo canario en el marco de su cuarto centenario.
La figura del Hermano Pedro de Bethencourt, primer santo canario, vuelve a cobrar protagonismo en el debate público y académico con motivo del cuarto centenario de su nacimiento. Tal y como recoge Diario de Avisos, esta efeméride sirve de marco para la presentación de una obra revisada y ampliada por el historiador y cronista oficial de Vilaflor de Chasna, Nelson Díaz Frías. El acto, programado para esta tarde a las 19:00 horas en la Casa de la Juventud de la citada localidad, contará con la intervención de la doctora en Historia Carmen Rosa Pérez Barrios.
La reedición de El Santo Hermano Pedro de Bethencourt y su familia trasciende la mera actualización bibliográfica. El autor, quien también ejerce como magistrado y preside el Tribunal de Primera Instancia de Arona, ha incorporado un análisis biogenético inédito. Este estudio se ha sustentado en la colaboración de Rafael Bethencourt, descendiente directo de Juan Bethencourt Alfonso, cuya muestra de ADN ha permitido trazar vínculos con el linaje paterno del religioso. Este hallazgo científico se suma a una investigación genealógica que, según apunta el autor, revela una predominante procedencia grancanaria de los antepasados del santo, matizando así la historiografía tradicional sobre sus orígenes en la comarca de Chasna.
Este lanzamiento editorial se produce en un momento de especial sensibilidad institucional y social en el sur de Tenerife. La reivindicación para que la imagen del Hermano Pedro ocupe un lugar preeminente en la misa que oficiará el Papa en Santa Cruz de Tenerife el próximo 12 de junio —equiparando su presencia a la de la Virgen de Candelaria y el Cristo de La Laguna— ha cobrado un impulso significativo. La demanda, respaldada por diversos ayuntamientos y colectivos de la zona, encuentra en la figura de Díaz Frías a uno de sus defensores públicos, quien vincula la relevancia histórica del personaje con la identidad cultural de la comarca.
La obra, que recupera un texto cuya edición anterior de 2010 se encontraba descatalogada, se consolida así como un documento de referencia que combina el rigor de la crónica histórica con las nuevas posibilidades que ofrece la genética aplicada a la genealogía, aportando una dimensión científica a la conmemoración del cuarto centenario del nacimiento del religioso.