Un nuevo libro rescata la memoria histórica del colectivo LGTBI+ en el Puerto de la Cruz de los años 90

Un nuevo libro rescata la memoria histórica del colectivo LGTBI+ en el Puerto de la Cruz de los años 90

Recurso: Diario de Avisos

El libro Y nosotros también éramos Puerto de la Cruz, de Francisco Javier Alberto Díaz y Denis Solovev, documenta la transformación social y la memoria histórica del colectivo LGTBI+ en el municipio tinerfeño durante los años noventa.

La memoria histórica del colectivo LGTBI+ en España encuentra un nuevo pilar en la reciente publicación de Y nosotros también éramos Puerto de la Cruz, una obra que, según recoge la prensa local, documenta la transformación social de este municipio tinerfeño durante la década de los noventa. El libro, escrito por Francisco Javier Alberto Díaz y el periodista Denis Solovev, se presenta este 28 de junio en la Sala Andrómeda de la localidad, coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional del Orgullo.

Más allá de la crónica de ocio, el texto funciona como un ejercicio de rescate antropológico. Los autores, que iniciaron este proyecto durante el confinamiento, han recopilado testimonios de quienes habitaron una ciudad que funcionaba como un espacio de libertad clandestina. En aquel periodo, el Puerto de la Cruz operaba como un refugio donde la identidad sexual podía manifestarse fuera del escrutinio público, aunque bajo la constante tensión de una doble vida impuesta por el estigma social y la precariedad de derechos.

La obra, que constituye una continuación de un volumen previo, amplía el foco hacia perfiles biográficos más íntimos. A través de entrevistas realizadas mayoritariamente por medios digitales, los autores han logrado documentar las trayectorias de empresarios, artistas transformistas y figuras anónimas que conformaron el tejido social de la época. El relato no elude las aristas más complejas de aquel tiempo, como el impacto de la epidemia del VIH, la exclusión sistémica que empujó a muchas personas transexuales a la prostitución, o la convivencia con sectores de la población ajenos al colectivo.

La relevancia de este trabajo reside en su capacidad para interpelar a las nuevas generaciones. Según sostienen Alberto Díaz y Solovev, la visibilidad sigue siendo un desafío pendiente, incluso dentro del propio colectivo, donde persisten prejuicios heredados de una etapa en la que la supervivencia dependía de la invisibilidad. Al documentar estas vivencias, el libro no solo preserva un legado que corría el riesgo de desaparecer por el envejecimiento o el fallecimiento de sus protagonistas, sino que subraya la importancia de los derechos conquistados. En un momento en que el debate sobre la memoria democrática y la diversidad ocupa un lugar central en la agenda pública, este volumen se erige como una herramienta necesaria para comprender cómo el espacio público fue, hace apenas tres décadas, el único refugio posible para miles de personas en Canarias.