El informe 'Banderas Negras' alerta sobre la degradación del litoral canario y la presión urbanística en Tenerife

El informe 'Banderas Negras' alerta sobre la degradación del litoral canario y la presión urbanística en Tenerife

Recurso: El Día

El informe anual de 'Banderas Negras' de Ben Magec-Ecologistas en Acción denuncia la fragilidad del litoral canario ante la presión urbanística, la contaminación industrial y la saturación turística, destacando a Tenerife como el principal foco de conflicto ambiental en el archipiélago.

La reciente publicación del informe anual de 'Banderas Negras', elaborado por la federación Ben Magec-Ecologistas en Acción, ha vuelto a poner sobre la mesa la fragilidad del modelo de desarrollo en el archipiélago canario. Este documento, que identifica los enclaves costeros más afectados por deficiencias en la gestión pública o por impactos ambientales severos, sitúa a Tenerife como el epicentro de las tensiones territoriales actuales, al concentrar la mitad de las distinciones otorgadas en las islas.

El análisis de la organización ecologista subraya dos focos de conflicto persistentes en la isla tinerfeña: la situación de abandono que arrastra el litoral de Las Teresitas y la reanudación de las actividades constructivas en el proyecto Cuna del Alma, en el municipio de Adeje. Estos casos, según la federación, ejemplifican la falta de respuesta institucional ante una presión urbanística que, a juicio de los expertos, compromete la integridad de los ecosistemas locales.

Más allá de la provincia occidental, el informe extiende su diagnóstico a Gran Canaria y Lanzarote, señalando problemáticas de distinta naturaleza. En el caso grancanario, la concesión de la bandera por contaminación responde a la actividad de las jaulas de acuicultura industrial. El informe vincula esta distinción a los episodios de mortandad de peces registrados en 2025, que derivaron en el cierre preventivo de zonas de baño como Melenara y Salinetas, una problemática que los colectivos locales vienen denunciando desde finales de la década de los noventa.

Por su parte, Lanzarote recibe una mención por mala gestión vinculada a la saturación turística. La previsión de recibir 700.000 cruceristas durante este año ha sido calificada por la organización como una cifra insostenible, al considerar que el volumen de visitantes supera la capacidad de carga de la capital, Arrecife, y ejerce una presión excesiva sobre infraestructuras críticas y espacios protegidos, entre los que destaca el Parque Nacional de Timanfaya.

A pesar de este balance negativo, el informe también recoge hitos positivos en la lucha por la conservación del litoral. La cancelación definitiva del proyecto 'Underwater Gardens' se presenta como un logro significativo para el movimiento ecologista. Asimismo, aunque se reconoce la mejora en la calidad de las aguas de Playa Jardín, en el Puerto de la Cruz, tras su reapertura el pasado ejercicio, organizaciones como la Plataforma Stop Vertidos mantienen la cautela, advirtiendo que el sistema de saneamiento y tratamiento de aguas residuales en el archipiélago requiere todavía de inversiones y reformas estructurales profundas para garantizar la salud de sus costas.