
Puerto de la Cruz reabre el debate sobre los certámenes de belleza al fijar un límite de edad de 30 años para la reina de las fiestas
El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha fijado un límite de edad de 30 años para las aspirantes a reina de las fiestas de julio, reavivando el debate sobre la vigencia y los criterios de los certámenes de belleza municipales en Tenerife.
La reciente actualización de las bases reguladoras para la elección de la reina de las fiestas de julio en Puerto de la Cruz ha reabierto el debate sobre la vigencia y los criterios de los certámenes de belleza en el ámbito municipal. Tal y como recoge la información publicada por el diario El Día, el Consistorio portuense ha fijado un tope de 30 años para las aspirantes, una medida que contrasta con la disparidad de criterios que impera en otros municipios de la isla de Tenerife.
El marco normativo, hecho público el pasado 22 de marzo, establece que las interesadas deberán haber nacido en 1995 o 1996 para cumplir con el requisito de edad máxima antes del 9 de julio, fecha señalada para la gala. En el extremo opuesto, la edad mínima de acceso se sitúa en los 17 años, permitiendo la participación de jóvenes nacidas en 2009. El plazo para formalizar las candidaturas permanecerá abierto hasta el próximo 22 de mayo.
Más allá de la edad, el reglamento impone condiciones de exclusividad y arraigo: las aspirantes deben acreditar su residencia o naturaleza en el municipio desde el 1 de julio de 2024 y carecer de títulos previos en este certamen o en el Carnaval Internacional de la localidad. El jurado, por su parte, basará su veredicto en una combinación de factores que incluyen la estética, la actitud y la proyección personal de las participantes.
Esta decisión administrativa se produce en un contexto de creciente escrutinio público sobre este tipo de eventos. Mientras que en capitales como Santa Cruz de Tenerife la normativa para la reina adulta del Carnaval se limita a exigir la mayoría de edad —sin establecer techos cronológicos—, otras localidades como Candelaria o Icod de los Vinos han optado por suprimir estas convocatorias al considerar que perpetúan una visión sexista centrada exclusivamente en la apariencia física.
El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha optado por no ofrecer explicaciones sobre la justificación técnica de este límite de edad. No obstante, la medida no es inédita en la gestión local; ya en 2013, bajo una administración anterior, se implementó una restricción similar, aunque en aquella ocasión el tope se fijó en los 24 años. La falta de un criterio unificado entre los municipios canarios refleja la tensión actual entre la tradición festiva y la evolución de los valores sociales respecto a la representación de la mujer en los espacios públicos.