Nazaret Tenerife: Educación innovadora que prepara para la vida real

Nazaret Tenerife: Educación innovadora que prepara para la vida real

Recurso: El Día

Los colegios Nazaret de Santo Domingo y Los Realejos en Tenerife unen fuerzas para implementar un modelo educativo innovador que prepara a los alumnos para la vida real, la autonomía y los valores.

Hoy en día, no basta con que los jóvenes acumulen conocimientos; necesitan saber qué hacer con ellos. Con esta idea en mente, los colegios Nazaret de Santo Domingo (Güímar) y Nazaret Los Realejos han unido sus fuerzas. Juntos, ofrecen un modelo educativo que responde a los desafíos actuales. Esta unión entre el sur y el norte de Tenerife permite que ambos centros compartan las herramientas más modernas. Así, cualquier familia, sin importar dónde viva, puede acceder a una educación de alta calidad que prepara a sus hijos para la vida real, sin olvidar los valores cristianos que los caracterizan.

La primera gran novedad que las familias notan al llegar a los colegios Nazaret Los Realejos y Nazaret Santo Domingo es el diseño de sus aulas de Infantil y Primaria. Gracias a la metodología FLOW, se acabaron las clases donde los niños debían estar sentados y quietos por horas. Ahora, los espacios son abiertos y los alumnos se mueven libremente según la actividad que estén haciendo. Este movimiento no es desorden, sino una forma de despertar su curiosidad y autonomía desde los tres años.

Un pilar fundamental de este sistema es lo que llamamos "Team Teaching" o docencia compartida. En los centros de Güímar y Los Realejos, es común ver a dos o más profesores trabajando juntos en la misma clase. Esto permite un apoyo mucho más personal: mientras un profesor explica una tarea a un grupo, otro puede estar resolviendo dudas específicas o ayudando a quien más lo necesita. De esta manera, ningún niño se siente perdido y cada uno puede avanzar a su propio ritmo, recibiendo el cariño y la atención que merece.

A medida que los alumnos crecen, en Nazaret se les da la oportunidad de organizar su propia jornada escolar a través de la "Mañana Autónoma". Al empezar el día, cada estudiante dedica un tiempo a pensar en sus objetivos: qué tareas tiene pendientes, cuáles le resultan más difíciles y cómo va a organizar su tiempo para terminarlas. Es una forma de entrenarlos para la vida adulta, donde saber planificarse es tan importante como saber matemáticas.

Mateo, un alumno de 6º de Primaria, cuenta cómo vive este proceso: “Antes esperaba a que el profesor me dijera qué debía hacer. Ahora, en mi cole, yo mismo me marco mis metas al llegar. Si sé que un proyecto me va a llevar más tiempo, decido empezar por ahí. Incluso puedo saber cómo voy con los autochecking. Mi profesor me ayuda si ve que me he puesto demasiadas cosas, pero saber que yo soy el responsable de mi trabajo me hace sentir mucho más seguro y capaz de afrontar cualquier reto”.

Para los colegios Nazaret Los Realejos y Nazaret Santo Domingo, la educación no se limita a los libros. El "Sello Nazaret" está presente en cada momento del día, empezando por la Acogida. Son esos quince minutos de la mañana donde el profesor y el alumno se encuentran cara a cara. Hablan de cómo se sienten, de los valores que nos hacen mejores y de lo que sucede en el mundo. Es un momento para cuidar el interior, algo esencial para que los niños crezcan con una autoestima fuerte y una guía moral clara.

Esta conexión con el entorno es muy fuerte. Ambos colegios educan bajo la idea de que no podemos aspirar a mejorar el mundo si no empezamos por cuidar y servir a nuestro propio municipio y a nuestros vecinos. Formamos alumnos que son conscientes de su entorno y que quieren participar activamente en él.

Uno de los mayores orgullos de Nazaret Los Realejos y Nazaret Santo Domingo es su modelo de inclusión. En lugar de sacar a los alumnos que necesitan apoyo fuera de la clase, los especialistas entran en el aula para trabajar junto al tutor. Así, todos los niños aprenden juntos y las adaptaciones se hacen de forma natural para que nadie se sienta diferente. Es una educación que valora la diversidad y que ve en cada alumno un talento único por descubrir.

Elena, que termina este año su etapa de Secundaria, resume su experiencia así: “En mi colegio de Güímar nunca me he sentido como un número de expediente. Mis profesores saben quién soy, qué me preocupa y qué sueños tengo. Lo que más valoro de estos años en Nazaret es que me han enseñado a ser una persona competente, pero también compasiva. Me voy preparada para estudiar lo que quiero, pero sobre todo me voy sabiendo que puedo ayudar a los demás. Nazaret ha sido como una segunda familia para mí. Me da pena irme, la verdad”.

La colaboración constante entre los centros de Nazaret Santo Domingo y Nazaret Los Realejos asegura que ambos estén al día en la formación del profesorado y en el uso de la tecnología. Comparten métodos exitosos como EMAT, que ayuda a entender las matemáticas de forma práctica y divertida, o programas de ajedrez, robótica y estimulación temprana. Esta unión hace que la red de colegios Nazaret en Tenerife sea una garantía de futuro para las familias que buscan una educación moderna, exigente en lo académico y profundamente humana.

En este Día de la Educación, ambos colegios renuevan su compromiso con la sociedad tinerfeña. Al unir la fuerza de su historia con las formas de enseñar más actuales, Nazaret Tenerife no solo forma alumnos para que aprueben exámenes, sino para que sean personas felices, responsables y capaces de mejorar el mundo que les rodea. Es, en definitiva, una educación que siembra esperanza en el corazón de nuestra isla.