La Audiencia Nacional abre un proceso de alegaciones sobre la demolición del silo del puerto de Santa Cruz de Tenerife

La Audiencia Nacional abre un proceso de alegaciones sobre la demolición del silo del puerto de Santa Cruz de Tenerife

Recurso: El Día

La Audiencia Nacional ha abierto una pieza separada para evaluar la posible paralización del derribo del antiguo silo de grano del puerto de Santa Cruz de Tenerife, mientras se tramita su declaración como Bien de Interés Cultural.

La pugna por la preservación del antiguo silo de grano del puerto de Santa Cruz de Tenerife ha entrado en una fase de incertidumbre jurídica tras la última resolución de la Audiencia Nacional. Según adelanta el diario El Día, el tribunal ha rechazado la adopción de medidas cautelarísimas solicitadas por el Cabildo insular, optando en su lugar por la apertura de una pieza separada que permitirá a la Autoridad Portuaria presentar alegaciones en un plazo de 72 horas antes de que se dicte una resolución definitiva e inapelable.

Este conflicto pone de manifiesto la tensión recurrente entre la modernización de las infraestructuras logísticas y la protección del legado arquitectónico del siglo XX. El Cabildo de Tenerife sostiene que la estructura, erigida en 1965 bajo el paraguas de la antigua Red Nacional de Silos y Graneros, posee una relevancia histórica singular al ser el último ejemplar de su clase en territorio español. Para la institución insular, el inmueble trasciende su función original —diseñada para la gestión de crisis de suministro y la estabilización de los precios del cereal— para convertirse en un exponente clave del patrimonio industrial del archipiélago.

La situación se complica por la concurrencia de procedimientos administrativos en distintos niveles. Mientras la vía judicial sigue su curso, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria ha optado por una postura de prudencia, paralizando temporalmente el proceso de licitación para el derribo. Esta decisión responde a la necesidad de clarificar el estatus legal del edificio, dado que el Ministerio de Cultura inició el pasado mes de abril el expediente para su posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).

La resolución de la Audiencia Nacional no entra, por el momento, en el fondo del asunto, sino que establece un marco procedimental para evaluar si existen motivos suficientes para frenar la demolición. El desenlace de este proceso no solo determinará el futuro de esta construcción portuaria, sino que sentará un precedente sobre la capacidad de las administraciones locales para intervenir en la gestión de activos estatales bajo el argumento de la conservación histórica.