National Geographic destaca tres playas canarias entre las mejores de España pese a los retos de seguridad

National Geographic destaca tres playas canarias entre las mejores de España pese a los retos de seguridad

Recurso: El Día

National Geographic destaca las playas de Benijo, Nogales y Papagayo como enclaves costeros sobresalientes de Canarias, subrayando tanto su valor paisajístico como los desafíos de seguridad y sostenibilidad que implica su gestión.

La reciente selección de National Geographic sobre los enclaves costeros más destacados de España ha puesto el foco en tres localizaciones del archipiélago canario, subrayando la diversidad geológica y paisajística de las islas. Tal y como recoge la publicación, el listado incluye la playa de Benijo, en Tenerife; la playa de Nogales, en La Palma; y la playa de Papagayo, en Lanzarote. Este reconocimiento internacional subraya el valor de estos espacios, aunque también pone de relieve la compleja gestión de entornos naturales que, por su propia configuración, presentan desafíos significativos para la seguridad de los usuarios.

En el caso de Benijo, situada en el macizo de Anaga, el prestigio del enclave contrasta con su situación administrativa actual. Desde julio de 2024, el acceso a esta zona permanece restringido debido a la inestabilidad del terreno y el riesgo latente de desprendimientos. Esta medida cautelar, habitual en zonas de acantilados volcánicos, recuerda la fragilidad de un ecosistema que, lejos de las comodidades de las playas urbanas, exige una planificación rigurosa por parte de quienes deseen visitarlo una vez se levante la prohibición. La orografía de este punto de Taganana, caracterizada por un descenso pronunciado y una dinámica marina de gran energía, requiere una precaución extrema ante las corrientes del Atlántico.

El contraste geográfico que propone la lista se completa con las otras dos menciones regionales. La playa de Nogales, en el municipio palmero de Puntallana, comparte con Benijo la naturaleza volcánica y la dificultad de acceso, al requerir un trayecto a pie por senderos de acantilado. Su fuerte oleaje la convierte en un punto de referencia para la práctica del surf, más que para el baño recreativo convencional. Por el contrario, la playa de Papagayo, en el sur de Lanzarote, representa una tipología distinta dentro del entorno protegido de Los Ajaches: un litoral de arenas claras y aguas sosegadas que ofrece una experiencia radicalmente opuesta a la bravura del norte tinerfeño o palmero.

Más allá del valor estético que atrae a fotógrafos y senderistas, especialmente durante las horas de luz crepuscular, la inclusión de estos puntos en guías de prestigio plantea un debate necesario sobre la sostenibilidad y la capacidad de carga de los espacios naturales. La gestión de estos enclaves no solo debe atender a su promoción turística, sino, fundamentalmente, a la preservación de su integridad física y a la seguridad de los visitantes frente a los riesgos geológicos y marítimos inherentes a la costa canaria.