
Nareme Melián dirigirá por tercer año la identidad visual de las Fiestas de Mayo de Santa Cruz
El artista Nareme Melián dirigirá por tercer año consecutivo la identidad visual y escenografía de las Fiestas de Mayo de Santa Cruz de Tenerife, consolidando la apuesta municipal por profesionalizar la estética de sus actos fundacionales.
La continuidad de Nareme Melián al frente de la identidad visual y la puesta en escena de las Fiestas de Mayo de Santa Cruz de Tenerife subraya una estrategia municipal orientada a la consolidación de una marca estética propia para los actos fundacionales de la capital tinerfeña. Tal y como recoge la información difundida recientemente, el artista tinerfeño asume por tercer año consecutivo la responsabilidad de dotar de coherencia estética a la celebración, un encargo que refuerza su trayectoria en el ámbito institucional tras su debut en la edición de 2024, donde destacó por integrar técnicas artesanales de cestería de palma en el montaje de la plaza de la Candelaria.
Este nombramiento se produce en un momento en el que el Ayuntamiento busca profesionalizar la imagen de sus festividades, otorgando una mayor relevancia al diseño escenográfico como eje vertebrador de la experiencia ciudadana. La plaza de la Candelaria volverá a ser el epicentro de la actividad, albergando un calendario de galas que se extenderá durante el último fin de semana de abril: el viernes 24 se designará a la reina adulta, el sábado 25 se llevará a cabo la gala de los mayores —dando continuidad a la fórmula implementada el pasado año— y el domingo 26 se celebrará el certamen infantil para elegir al mago y la maga.
Más allá de la vertiente escénica, la organización mantiene abierto hasta el 6 de abril el plazo de inscripción para la tradicional Exposición de Flores, Plantas y Artesanía. Este evento, que se desarrollará en el parque García Sanabria, constituye uno de los pilares históricos de la festividad y permanecerá abierto al público desde los últimos días de abril hasta el 3 de mayo, fecha en la que concluye el grueso de la programación conmemorativa. La apuesta por Melián no solo responde a una cuestión de estilo, sino que refleja la tendencia de las administraciones locales por profesionalizar la dirección artística de sus eventos públicos, buscando una narrativa visual que trascienda lo meramente ornamental.