El Museo de Nerja inaugura «Formas de Diálogo», una muestra inclusiva sobre el legado de María Belén Morales

El Museo de Nerja inaugura «Formas de Diálogo», una muestra inclusiva sobre el legado de María Belén Morales

Recurso: Diario de Avisos

El Museo de Nerja inaugura la exposición Formas de Diálogo, una muestra inclusiva que rinde homenaje al legado artístico de María Belén Morales a través de una selección de sus obras más emblemáticas.

La puesta en valor del legado de María Belén Morales cobra un nuevo sentido con la reciente apertura de la muestra Formas de Diálogo en el Museo de Nerja, una iniciativa que, tal y como recoge la información difundida por la institución malagueña, trasciende la mera retrospectiva para consolidarse como un ejercicio de memoria histórica y accesibilidad cultural. La exposición, que permanecerá abierta al público hasta el próximo 20 de septiembre en la sala Ana María Márquez, no solo recupera la trayectoria de la artista tinerfeña, sino que subraya el vínculo emocional y creativo que mantuvo con el entorno andaluz.

El núcleo de esta propuesta se articula sobre una selección de piezas producidas entre 1994 y 2004, un decenio que la crítica identifica como el periodo de mayor madurez técnica y expansión conceptual de la autora. A través de una amalgama de dibujos, collages y esculturas, la muestra permite rastrear la evolución de un lenguaje plástico que encontró en la abstracción geométrica su principal herramienta de análisis del paisaje. Morales, cuya biografía se tejió entre su Tenerife natal y diversos enclaves peninsulares, destacó por una capacidad singular para resignificar materiales industriales —especialmente maquinaria agrícola y metales oxidados—, convirtiendo la herrumbre en un elemento narrativo capaz de dialogar con la orografía de la sierra de Almijara, los acantilados canarios o la inmensidad de los campos andaluces.

Más allá de la relevancia artística de las obras expuestas, el proyecto destaca por su compromiso con la inclusión. La musealización ha sido diseñada bajo criterios de accesibilidad universal, integrando elementos táctiles, guías de lectura fácil, señalética en braille y recursos audiovisuales adaptados con lengua de signos y subtitulado. Esta configuración permite que el espectador se aproxime a la obra de Morales —desde sus estudios sobre la verticalidad y la geometría en piezas como Alfil hasta sus composiciones más orgánicas— sin barreras físicas o sensoriales.

Este homenaje póstumo cierra un círculo iniciado hace tres décadas, cuando la creadora exhibió sus esculturas de gran formato en el Balcón de Europa. La actual exposición no solo revisita aquel hito, sino que reafirma la vigencia de una artista que supo transformar la materia bruta en un discurso reflexivo sobre el espacio, consolidando su lugar en la historia del arte contemporáneo español.