
El director carnavalero que llevó la Canción de la Risa a su colegio.
El director Fernando Llombet, un "friki de las murgas", no dudó en que el Colegio Santa Catalina de Siena FESD acogiera el concurso "La Canción de la Risa" del Carnaval de Santa Cruz.
Fernando Llombet, director del Colegio Santa Catalina de Siena FESD, no lo dudó ni un segundo cuando le propusieron organizar el concurso de la Canción de la Risa en su centro. Fernando es un carnavalero de pura cepa, se considera un "friki de las murgas" y disfruta de la fiesta en la calle tanto como de los concursos.
Que el colegio acogiera la Canción de la Risa fue pura casualidad. Durante una visita reciente de la Virgen de Candelaria al centro, el Ayuntamiento les hizo una propuesta. Habían visto el teatro del colegio y le comentaron a la comunidad religiosa que les gustaría organizar allí un evento de Carnaval, aunque sin especificar cuál.
Desde ese momento, se pusieron manos a la obra. El primer contacto con el área de Fiestas del Ayuntamiento empezó a concretar los detalles. "Nos dijeron que querían organizar La Canción de la Risa y vinieron a visitarnos", cuenta Fernando. Tanto el personal de Fiestas como el de Televisión Canaria visitaron el espacio y quedaron muy satisfechos. Después, llegaron los grupos del concurso con su presentador, Manón Marichal, y "la verdad es que quedaron encantados".
Fernando Llombet recuerda que en esa segunda visita le comentaron que no habían visto "un teatro mejor" para la Canción de la Risa. Por eso, el colegio no dudó en ofrecer todas sus instalaciones: "Desde aulas hasta espacios para aparcar la unidad móvil", para que pudieran usarlo "como quisieran, a su disposición".
"El Carnaval de Santa Cruz es un referente, y que una parte se celebre aquí es un orgullo para nosotros", reconoce Llombet. En esta colaboración entre el Colegio Santa Catalina de Siena FESD y el Carnaval, Fernando se ve a sí mismo como una pieza clave.
El director se define como un "gran carnavalero" y un "friki de las murgas". "Estuve hace más de treinta años en los Triqui Traques", cuenta. Se considera un "murguero de fase", es decir, disfruta especialmente de las eliminatorias, aunque también de la final, que ve más como un espectáculo. "Ahora no tanto, pero antes iba a las tres fases y a la final, las escuchaba enteras. Soy muy de murgas, muy de letras. Soy un friki de las murgas", insiste.
Además, formar parte de los Triqui Traques fue un sueño de infancia hecho realidad para él: "Era uno de mis objetivos de cuando era pequeñito, el poder salir en una murga. Lo conseguí, pero el trabajo me impidió seguir".