
Fallece un motorista de 57 años tras un accidente en la TF-5, a la altura de Los Realejos
Un motorista de 57 años ha fallecido tras colisionar con un turismo en la autopista TF-5, a la altura del municipio tinerfeño de Los Realejos.
La siniestralidad vial en las carreteras de Tenerife vuelve a situarse en el foco de la actualidad tras el fatal desenlace registrado este martes en la TF-5, según ha informado el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias. El suceso, que tuvo lugar a media tarde en las inmediaciones de la salida hacia la playa del Socorro, en el término municipal de Los Realejos, pone de manifiesto la vulnerabilidad de los usuarios de vehículos de dos ruedas en vías de alta capacidad, un segmento que históricamente concentra una parte significativa de los accidentes con resultado de muerte en el archipiélago.
El incidente, que involucró a un turismo y una motocicleta, movilizó un amplio dispositivo de respuesta inmediata tras recibirse el aviso a las 15:44 horas. Durante los minutos previos al despliegue de los equipos de asistencia, el personal de teleasistencia del 112 instruyó al alertante para iniciar las maniobras de reanimación, dado que la víctima, un varón de 57 años, presentaba una parada cardiorrespiratoria. A pesar de los esfuerzos del personal del Servicio de Urgencias Canario (SUC), que continuó con técnicas de soporte vital avanzado al llegar al punto del siniestro, el fallecimiento del motorista fue certificado en el lugar.
La gestión del tráfico y la investigación de las causas del choque recayeron sobre la Guardia Civil, cuerpo encargado de instruir las diligencias judiciales pertinentes. La operatividad en la zona se completó con la intervención de los Bomberos de Tenerife y el personal del Servicio de Conservación de Carreteras, quienes procedieron a la retirada de restos y al acondicionamiento de la calzada para restablecer la circulación. Este episodio se suma a las estadísticas de seguridad vial en una de las arterias con mayor densidad de tráfico de la isla, donde la interacción entre vehículos de distinta naturaleza exige, según los expertos en movilidad, un refuerzo constante en la vigilancia y en la concienciación sobre la distancia de seguridad y la visibilidad en los puntos de acceso y salida.