
Empleados de refinería de Tenerife temen por su futuro ante el desmantelamiento y la exclusión de negociaciones.
Los 150 empleados de la refinería de Moeve en Tenerife temen por su futuro ante el desmantelamiento de las instalaciones y la exclusión de las negociaciones del convenio colectivo de refino, mientras la empresa argumenta un cambio de actividad hacia el almacenamiento y distribución de combustible.
Los 150 empleados de la refinería de Moeve en Santa Cruz de Tenerife están preocupados por su futuro. Las instalaciones se están desmontando y la empresa no los incluye en las negociaciones del convenio colectivo de refino, argumentando que su actividad se limita ahora al almacenamiento y distribución de combustible.
Alain Perera, presidente del comité de empresa, explica que esta situación se remonta a 2015, cuando se firmaron tres convenios sin problemas. Sin embargo, el Sindicato de Trabajadores, que representa al 47% de la plantilla, no cuenta con el apoyo de CCOO y UGT (que suman el 53%), quienes prefieren que Tenerife quede fuera del convenio colectivo de refino.
Esto ocurre mientras se anuncia el cierre de la refinería, ya que el terreno pasará a ser propiedad del ayuntamiento. Perera señala que Moeve asegura que no habrá cambios importantes, que se respetará la esencia del centro y que se ofrecerán traslados a la Península.
Dado que la plantilla actual es de 150 trabajadores, con una edad media de 47 años, son conscientes de que no hay sitio para todos. Por ello, ven un futuro complicado que, además de los traslados a otras sedes de la empresa en Canarias, podría incluir despidos o prejubilaciones.
La reubicación de las actividades de la refinería de Santa Cruz en el Polígono Industrial de Granadilla no ofrece garantías a los empleados. La concesión la tiene una filial de Moeve, lo que impide negociar con su empresa las condiciones que aplicará otra compañía que gestionará esa actividad con más poder.
El próximo día 25 se reunirán las partes para formar la Mesa de Negociación. El proceso se basará en el convenio colectivo actual, que establecerá el marco de la actividad y adaptará las condiciones a la realidad del centro, del trabajo que se realiza y de la plantilla.
Hasta ahora, Moeve (antes Cepsa) incluía en la mesa negociadora del convenio de refino a los centros de producción de La Rábida (Huelva), San Roque (Algeciras) y Santa Cruz de Tenerife. El cambio de modelo en Tenerife se inició en 2014 y el desmantelamiento de las instalaciones comenzó en 2022.