Metrotenerife completa una fase de mantenimiento estructural en su red tranviaria tras dos décadas de servicio

Metrotenerife completa una fase de mantenimiento estructural en su red tranviaria tras dos décadas de servicio

Recurso: El Día

Metrotenerife ha completado una fase de mantenimiento estructural en las líneas 1 y 2 del tranvía para renovar carriles y optimizar la rodadura, desvinculando estas labores planificadas de cualquier incidente externo.

La red tranviaria de Tenerife ha completado recientemente una fase de mantenimiento estructural en su trazado, una intervención que, según ha informado Metrotenerife, responde a una planificación técnica establecida con antelación y desvinculada de cualquier evento externo. Tal y como recoge la información difundida por la operadora, estas labores de conservación, que han requerido la interrupción temporal del servicio en tramos significativos de las líneas 1 y 2, forman parte de un programa de renovación de activos tras dos décadas de explotación comercial.

La intervención, ejecutada entre el 31 de enero y el 2 de febrero, se centró en la sustitución de carriles que presentaban un desgaste acumulado por el uso intensivo. El despliegue técnico afectó a nueve kilómetros de la Línea 1 —específicamente entre las paradas de Chimisay y la Avenida de la Trinidad, incluyendo los túneles del trazado— y a la totalidad de la Línea 2, que conecta La Cuesta con Tíncer. Según ha precisado el ingeniero de proyectos de la compañía, Pablo Oromí, la necesidad de realizar estas tareas durante el horario diurno obedeció a la complejidad de las maniobras de demolición del hormigón que recubre la infraestructura, una operación que, por razones de convivencia vecinal, no podía trasladarse al horario nocturno.

Más allá de la sustitución de los raíles, el plan de mantenimiento incluye procesos de amolado, una técnica de rectificación superficial destinada a eliminar las ondulaciones e irregularidades que surgen por el contacto continuo entre las ruedas metálicas y el acero de la vía. Este procedimiento no solo prolonga la vida útil de los componentes, sino que optimiza la rodadura, reduciendo la emisión acústica y mejorando el confort de los usuarios. La empresa ha confirmado que, tras esta primera fase, resta una jornada adicional de trabajos para culminar la puesta a punto del sistema.

La coincidencia temporal de estas obras con el accidente ferroviario ocurrido en Córdoba el pasado 18 de enero generó una inquietud social que la operadora ha querido disipar, subrayando que el cronograma de actuaciones se licitó hace meses, siguiendo los plazos administrativos habituales para este tipo de contratos públicos.

En paralelo a estas labores, la infraestructura ha recibido un aval técnico durante el European Light Rail Congress celebrado en la isla. En dicho foro se presentó un informe sobre el rendimiento a largo plazo de la vía de losa flotante, un sistema instalado en 2007 que emplea mantas elastoméricas para mitigar las vibraciones. Los datos presentados confirman que, tras casi veinte años de servicio, la solución técnica implementada sigue cumpliendo con los umbrales de amortiguación exigidos para entornos urbanos, donde la proximidad entre el tren ligero y las edificaciones hace que la gestión de la energía vibratoria sea un factor crítico para la sostenibilidad y la integración del transporte público en la ciudad.