El Sauzal revalida su diez en transparencia y avanza en proyectos clave.

El Sauzal revalida su diez en transparencia y avanza en proyectos clave.

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de El Sauzal, con Mariano Pérez al frente, revalida su diez en transparencia, ha invertido 25 millones de euros y prevé abrir el nuevo cementerio en los próximos meses.

Mariano Pérez destaca que el Ayuntamiento de El Sauzal ha logrado de nuevo una nota de diez en transparencia. Esto demuestra que “se están haciendo las cosas bien” y que el equipo trabaja para que todo sea “claro” en el municipio. También está contento con el equilibrio entre los barrios, la planificación de viviendas sociales y el apoyo económico de otras administraciones, que ha sido clave para sacar adelante proyectos importantes.

—Ya estamos en la carrera electoral para 2027. Coalición Canaria (CC) publicó un periódico en diciembre resumiendo los dos años y medio de mandato. Hasta ahora, ¿qué objetivos se han logrado? —En este tiempo, hemos invertido 25 millones de euros. Este año, contamos con más de seis millones y medio, una cantidad importante para un municipio pequeño como El Sauzal. Creo que en lo que llevamos de mandato las cosas se han hecho bien. Ahora estamos terminando los proyectos que empezamos hace dos años y medio, además de las obras nuevas.

—El nuevo cementerio, ¿cuándo abrirá sus puertas? —Está terminado, pero faltan las placas solares y el mobiliario, obras que ya están adjudicadas. En cuanto estén listas, lo inauguraremos. Calculamos un mes y medio o dos meses como máximo, es decir, en el primer semestre de este año. Después vendrá una segunda fase para construir aparcamientos. También tenemos presupuesto para ello, así que habrá que contratar y ejecutar la obra. Es un proyecto importante, con capacidad para unos 200 nichos, aunque la idea es ampliar este número. Además de cumplir con la nueva normativa, es una obra de diseño que merece la pena visitar porque es ‘made in El Sauzal’, tiene un sello propio. La idea es que sea un lugar agradable, con mucha luz, zonas ajardinadas, baños adaptados, una sala anexa y una plaza exterior. Casi no tiene escaleras, es un espacio a dos alturas. Podría ser un modelo para otros municipios, como ya pasó con nuestro auditorio.

—¿Qué hay de la oficina de turismo? —Es una obra del Cabildo de Tenerife que está casi al 80%. Espero que también esté terminada definitivamente en este primer semestre.

—¿Es optimista con el anfiteatro de la Sierva de Dios? —La obra completa, que incluye la canalización del barranco, está en el presupuesto del Cabildo de este año. Lo más complicado es la canalización, pero si no está lista este año, creo que el próximo sí lo estará. Es una obra importante, porque si finalmente la Siervita es beatificada, queremos que sea un lugar de mucha paz, que la gente pueda visitar para pensar y relajarse.

—¿Qué medidas se han tomado para solucionar la falta de aparcamientos en el centro del municipio? —Hemos alquilado una parcela a unos 200 metros del centro y estamos canalizando un barranco con Gesplan. Allí podremos tener unas 200 plazas, justo enfrente del mercado municipal. Con la apertura del nuevo consultorio médico en el centro, también hemos ampliado las plazas. Además, en la zona comercial hemos limitado el tiempo de aparcamiento a dos horas. Así evitamos que las plazas estén ocupadas mucho tiempo y facilitamos que la gente pueda hacer sus compras tranquilamente sin preocuparse por el coche. Es una medida clave para apoyar el comercio local.

—El año pasado anunció nuevas subvenciones para ayudar a autónomos y empresarios locales por la subida de tasas e impuestos. ¿Ha tenido que retrasar otros proyectos para cumplir con esto? —Lo hicimos porque sabemos lo mal que lo están pasando los autónomos y comerciantes en general. Algunos negocios tuvieron que cerrar por falta de personal, y otros están a punto de hacerlo por la subida de impuestos y tasas de este año. Por eso, debemos ayudarles con los gastos. Después de reunirme con el 80% del sector, creo que se fueron más tranquilos. Mi compromiso es repartir estas ayudas con el dinero sobrante de 2025, que será entre 240.000 y 280.000 euros. Las ayudas irán desde los 350 hasta los 3.000 euros por solicitante, según el tamaño del local y la dedicación del empresario. Tengo claro que si tengo que asfaltar tres calles menos para ayudar a mantener la cultura, el comercio, el deporte y a la gente en general, lo haré.

—¿Cree que la gente entiende que se asfalten menos calles, aunque estén en mal estado, para ayudar a ciertos sectores? —Sí, porque eso muestra las prioridades de un ayuntamiento. Si una calle no se asfalta hoy, se hará en seis meses. En nuestro caso, el mantenimiento es constante porque creemos que lo importante de las obras no es solo hacerlas, sino mantenerlas. Por eso, estamos siempre al día. Y para eso, es importante salir y estar en la calle. Lo aprendí de Paulino Rivero. Por eso, salgo una vez a la semana a recorrer todo el pueblo y ver los detalles: una pilona caída, una tapa de contenedor rota, una farola fundida... Hay que cuidar el municipio.

—¿Sigue sintiéndose solo en su lucha por el mirador de La Garañona? —Ahora mismo soy más optimista porque una empresa de turismo del Gobierno de Canarias ha hablado con el Ayuntamiento y ve la obra viable. Tengo la esperanza de que finalmente salga adelante. Es otra obra ‘made in El Sauzal’, una especie de plataforma flotante donde uno siente que está en el aire y solo ve el mar. Si se hace realidad, será uno de los miradores más bonitos del Norte de Tenerife, pero necesitamos dinero.

—¿De qué obra se siente más orgulloso en este mandato? —Sin duda, del nuevo centro de salud del centro, porque los servicios que ofrece han beneficiado mucho a los vecinos. Este mes hace justo un año que lo inauguramos. Antes solo teníamos cuatro servicios, y ahora contamos con fisioterapia, una sala para tratamientos de Sintrom, un área de extracciones y el doble de médicos y personal sanitario. Creo que la sanidad en El Sauzal ha mejorado un 300%.

—¿Le ha aliviado que se haya descartado una desaladora en Rojas? —Se rumoreó y siempre se habló de una desaladora en la zona, pero nunca me informaron de nada oficialmente. Desde luego, si me lo hubieran dicho, me habría ahorrado un dolor de cabeza.

—¿Se habría opuesto? —Rojas es un espacio natural protegido, y lo lógico es que hubiéramos luchado para que no se instalara en el municipio.

—En el mandato anterior se intentó impulsar el Plan de la Costa de Acentejo, pero al final está parado. ¿Es necesario aprobarlo? —La sensación es que llevamos 20 años con este plan y, la verdad, no ha avanzado mucho. Cuando las competencias pasaron del Gobierno de Canarias al Cabildo, estaba casi aprobado. Pero ese cambio lo paralizó, y hubo que empezar de nuevo con muchas dificultades. Ahora mismo está en exposición pública, así que el primer paso ya está dado. Espero que, después de presentar las alegaciones, no haya que esperar otros 20 años y que salga adelante en el próximo mandato, porque en este es muy difícil.

—El próximo año, cuando termine el mandato, cumplirá 20 años al frente del Ayuntamiento. ¿Le gustaría seguir? —Esto es como las parejas: un día te llevas muy bien y al siguiente no tanto (se ríe). Es cuestión de ilusión y ganas, no de edad. Aunque tengo 65 años y ya podría jubilarme, ahora mismo tengo mucha ilusión y me gustaría terminar algunos proyectos. Pero la verdad es que esto nunca acaba: hoy son unos, y mañana son otros. Entre junio y julio hablaré con mis compañeros y tomaré la decisión también a nivel familiar, porque el partido nos pide los nombres de los cabezas de lista en octubre. Mi mujer me dice que siga y mis hijos que me dedique a otra cosa. Pero yo no estoy pensando en eso, sino en lo que hay que hacer el lunes.